Ataque a la maestra de Moreno: encubrimiento mediático

 

El secuestro y los actos de violencia física contra la maestra de Moreno Corina de Bonis, cometidos el miércoles 12 de septiembre, un hecho que compromete el Estado de Derecho, es tratado por los medios que responden al macrismo en lugares secundarios, quitándole visibilidad y negándole gravedad.

   Por Timoteo Lezcano

   Las ediciones del jueves 13 de los diarios que más se identifican con el oficialismo, Clarín y La Nación, no incluyeron el hecho en sus portadas impresas, en tanto en las versiones digitales lo ubicaron en lugares de poca visibilidad, al punto que los lectores necesitaban llegar a la segunda o tercera pantalla para encontrarlo.

   El portal Infobae, en tanto, ni siquiera reconoció el secuestro y la agresión física sufridas por la maestra, pues lo definió en el título como “denuncia de intimidación”. La Nación lo mencionó como hecho secundario, bajo un anuncio que dice que los maestros “tensan” el conflicto salarial con sus reclamos.

   La mención de las protestas en Moreno, originadas en el estallido por un escape de gas que causó, el 2 de agosto, la muerte de dos trabajadores de una escuela del lugar, Sandra Calamano y Rubén Rodríguez, evita en estas “coberturas” la mención significativa de las amenazas que vienen recibiendo las maestras y maestros que participan de los reclamos y que realizan ollas populares para ayudar a la niñez de la zona.

   Por cierto, no mencionan la absoluta inacción del gobierno provincial y su aparato de seguridad ante la reiteración de esas amenazas. Es una inacción llamativa para un régimen que ha mostrado que en unas pocas horas pone en la cárcel a personas que lanzan hacia las autoridades gubernamentales expresiones que son tildadas de ilegales, incluso si se trata de un texto en una cuenta de Twitter.

   Nada más el lunes por la noche, 36 horas antes del secuestro y agresión física a la maestra, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, declaró en un programa oficialista que el gobierno tiene el control de la situación en territorios que, como Moreno, padecen altos índices de pobreza y en los que suele o puede haber episodios de saqueos a comercios de alimentos. Bajo su tesis de que los saqueos de los últimos días, en varios puntos del país, se deben al accionar de grupos políticos opositores, se jactó de la capacidad de reacción rápida de las fuerzas que están a su mando.

   “No permitiremos que se viole la ley”, dijo la ministra, pero parece que este supuesto apego a las normas no se aplica a las y los trabajadores y sus derechos, y menos aún se aplica si realizan acciones, como las ollas populares, que no son del gusto del macrismo.

   Los magros textos difundidos evitan, además, mencionar el contexto político: la gobernadora María Eugenia Vidal, su elenco de funcionarios y estos mismos medios son autores de descalificaciones frecuentes a los docentes, sus sindicatos y sus dirigentes.

   Vidal, sin asumir las responsabilidades que le competen por la seguridad de la maestra De Bonis y de todas y todos los ciudadanos bonaerenses, declamó solidaridad con la víctima en una aparición mediática el martes 12 por la noche. Esta vez no tuvo tanta suerte en Clarín, La Nación e Infobae, que suelen promocionar ampliamente sus acciones públicas con texto, foto y video: la relegaron en el afán de que el secuestro y la tortura a la maestra, a quien los atacantes grabaron con un elemento punzante la leyenda “ollas no”, pase desapercibida.