Brasil: cancelan las licencias a 130 radios comunitarias

Las licencias de 130 radios comunitarias brasileñas fueron canceladas con fecha 31 de diciembre de 2018, en una resolución del gobierno que casi ya había dejado el poder, y que estaba a cargo del golpista Michel Temer. La medida, acorde con el profundo retroceso de las libertades que vive el país, apuntala la concentración de medios y atenta contra el derecho a la información.

   La resolución de Temer, quien tomó el poder en agosto de 2016, tras el derrocamiento de la presidenta constitucional Dilma Rousseff, fue publicada en el Boletín Oficial de la Unión en el último día de 2018.

   La Asociación Brasileña de Radios Comunitarias expresó en un comunicado que esta determinación del gobierno saliente confirma una línea de acción gubernamental que privilegió fuertemente a los medios comerciales, que fueron una pieza clave en el derrocamiento de Rousseff y en la proscripción de Luiz Lula da Silva, factor indispensable para el triunfo electoral que llevó a la presidencia al ultraderechista Jair Bolsonaro, quien asumió el primero de enero.

   La entidad explicó que esta política tiene como punto de partida la ley 9.612, sancionada en 1995, durante el gobierno de Fernando Henrique Cardoso, que reglamenta los servicios comunitarios de Brasil. La norma, agregó, puso restricciones y criminalizó a las radios comunitarias, con el fin de restringir su funcionamiento e influencia en el territorio nacional.

   La ofensiva de la derecha brasileña e internacional contra los gobiernos del Partido de los Trabajadores y su dirigente máximo, Lula da Silva, tuvo en los medios comerciales un pilar. A menudo los sueltos periodísticos sobre “corrupción en el PT” derivaron en acciones del entonces juez Sergio Moro, a su vez profusamente publicitadas por los mismos medios, a cuya cabeza se encuentra el grupo Globo, propietario del canal de televisión homónimo, de emisoras regionales, diarios, revistas, radios y espacios de internet.

   La cancelación de 130 licencias de emisoras comunitarias fue adoptada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Innovaciones y Comunicaciones.

   Pedro Martins, representante en Brasil de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias, explicó que la medida estatal “configura claramente una persecución”, evidencia de una política que discrimina “la voz de las comunidades, las voces populares en la comunicación del país”.