Gobierno de Brasil lanza otro debate sobre comunicación, pero demora proyecto de ley

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El gobierno de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, lanzará un debate nacional sobre el marco regulatorio de los medios de comunicación, pero se abstendrá por ahora de enviar un proyecto al Congreso, dijo el ministro de Comunicaciones, Ricardo Berzoini.

   La democratización del sistema mediático brasileño, uno de los más concentrados de la región, parece sometido así a una nueva demora, o al menos a un cambio de estrategia, después de que Rousseff se había comprometido a proponer un proyecto de ley, antes de asumir su segundo mandato, el primero de enero.

   Pero el gobierno está sometido a un período muy adverso justamente a raíz de una ofensiva en su contra de los medios convencionales, encabezados por el grupo Globo, que controla televisión abierta y por cable, diarios, radios y portales de internet, y que combate abiertamente al Partido de los Trabajadores, al punto que sus directivos anunciaron públicamente su aliento a las movilizaciones en las que se pidió el derrocamiento de la Presidenta.

   La determinación oficial no significa, sin embargo, la cancelación definitiva del proyecto, como intentaron hacer creer a sus lectores diarios derechistas de la región, entre ellos La Nación de Buenos Aires.

   En diálogo con la Rede Brasil Atual, Berzoini dijo que “el gobierno entiende que la mejor manera de contribuir para fomentar ese debate no es presentar una propuesta ahora, no salir con una formulación del gobierno”.

   Ello se debe, prosiguió, a que “hay muchas visiones diferentes en la sociedad, es un tema que es artificialmente sectorizado, artificialmente antagonizado, cuando necesitamos pensar cuál es el interés público, cuál es el interés nacional y cuál es la forma de tener un diálogo constructivo con todos los que defienden posiciones diferentes sobre el tema para construir un proyecto que sea viable para que sea aprobado”.

   Así, desechó promover “un proyecto, simplemente, para la veleidad de un ministro, o de algunos, para presentarlo al Congreso sin que haya viabilidad para su trámite”.

   Interpretada de esa manera la situación, Berzoini anunció que el ministerio a su cargo va a fomentar el debate, “organizar algunos espacios y estimular que entidades de la sociedad civil, movimientos sociales, entidades empresarias y entidades del sector también organicen sus debates, para que la gente pueda, en un plazo razonable, que no quiero fijar, encauzar las contradicciones y divergencias, para poder buscar un entendimiento sobre la materia”.

   Pero Brasil ya había realizado un debate sobre este tema. Lo impulsó en 2009 el entonces presidente, Luiz Lula da Silva, quien por ello fue atacado de mil maneras por los medios de la oposición.

   Fue la primera Conferencia Nacional de Comunicación, y su realización hace ya seis años, sin ninguna acción posterior del gobierno, fue mencionada por los entrevistadores, Eduardo Maretti y Paulo Donizetti de Souza, quienes en consecuencia preguntaron al ministro si el debate del que habla no sería ya el segundo.

   Berzoini respondió así: “Mejor que una segunda Conferencia, que es un evento precedido de varios otros, es decir lo siguiente: está lanzado el debate. Vamos a debatir con todos los que quieran debatir. Vamos a oir a quien quiera ser oído, a quien quiera hablar. Y vamos a hablar para quien quiera oir”.

   Ya en respuesta a las críticas de los empresarios, recordó que Estados Unidos y Canadá tienen leyes de regulación de medios, así como “Inglaterra la tiene, con la venia de Su Majestad, la Reina, y del gobierno”.

   En Brasil, recordó, el artículo 220 de la Constitución establece que la libertad de expresión es una cláusula “pétrea, pero combinada con otras cláusulas pétreas de la Constitución: hay que respetar los derechos humanos, la imagen de las personas, la intimidad”.

   También sobre el tema comunicación, anunció que el Gobierno se mantendrá activo con otras iniciativas. Así, citó una promesa de campaña que se buscará cumplir, cual es la ampliación del acceso a Internet, de modo que “esté disponible a precios accesibles para la mayor parte posible de la población”.

   Ese objetivo exige extender la fibra óptica en el país, ampliar redes, avanzar en ciudades de tamaño mediano y, “si es posible, en las pequeñas y, simultáneamente, en las regiones de difícil acceso”. Para este paso consideró crucial el lanzamiento de un satélite propio, programado para 2016.

   La entrevista completa al ministro está disponible en el enlace siguiente: http://www.redebrasilatual.com.br/revistas/105/ricardo-berzoini-e-a-crise-brasileira-tem-de-saber-jogar-em-qualquer-gramado-4559.html