Cambiemos: persecución por publicar denuncias periodísticas

macri-carrio-sanz-vidal

El periodista Alejandro Bercovich es objeto de una demanda millonaria de un dirigente del radicalismo aliado al PRO, por investigaciones sobre eventual enriquecimiento ilícito. La diputada oficialista Elisa Carrió amenazó a la dirigente opositora Gabriela Cerruti también por difundir información.

   Bercovich, periodista de Diario BAE y del canal C5N, informó en Twitter que el jefe del radicalismo porteño, Emiliano Yacobitti, le entabló una demanda millonaria con la finalidad de que deje investigar sospechas de enriquecimiento ilícito.

   El texto del periodista es el siguiente: “Les voy a contar la última de Emiliano Yacobitti, el padrino (junto al Coti Nosiglia y Chrystian Colombo) del ambiguo Martín Lousteau. En un intento de censurar nuestras denuncias sobre su enriquecimiento, Yacobitti me reclamó más de $1M por supuestos ‘daños y perjuicios’”.

   El jefe del radicalismo pro macrista está siendo investigado en la justicia por sus negocios, agregó Bercovich, “pero le molesta que se sepa. Es una demanda para callarme a mí y disciplinar de paso a todo quien ose tuitear sobre Yacobitti, porque pide que se me sancione por eso”.

   La acción de Yacobitti motivó el repudio del Sindicato de Prensa de Buenos Aires, que sostuvo que el dirigente “entabló una millonaria demanda por daños y perjuicios a modo de una represalia por las investigaciones realizadas por el periodista a raíz del manejo de fondos dentro de la UBA, que fueron reflejadas en el canal C5N y en la cuenta de twitter del periodista. Deliberadamente, el funcionario no demanda al canal sino solamente al periodista a título personal en su confesa intención de aplicar una mordaza a la libre expresión de Bercovich durante el largo proceso judicial”.

   El sindicato hace notar además que la demanda del dirigente “es patrocinada por el abogado Alejandro Pereyra, miembro del directorio del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom). Esto es, el funcionario que debe velar por el más libre y plural funcionamiento del sistema de medios en la Argentina”.

    En tanto, Gabriela Cerruti, informó que la diputada oficialista Carrió la amenazó con “denuncias y difamaciones” cuando la llamó para que diera su versión sobre el hecho de que en su viaje a Miami está siendo escoltada por asesores de la Cámara, que paga todos sus gastos, y por custodia a cargo del erario de la Ciudad de Buenos Aires.

   “En una comunicación telefónica desde Miami, la diputada Carrió amenazó con denuncias y difamaciones si se publicaba este artículo. Aseguró que había grabado la conversación y que me haría públicamente responsable de su seguridad. Todo porque no quería que se publique su curiosa relación con dos policías de la Metropolitana a quienes visita en el Bar La República, de la localidad de Navarro, y que, pagados por el gobierno porteño, la acompañan a sus viajes al exterior, sus vacaciones en Punta del Este y sus fiestas con amigos”, escribió Cerruti en Nuestras Voces.

   Estos hechos marcan los condicionamientos graves a la libertad de expresión y al derecho a la información que sufre la Argentina con el gobierno macrista, pues se suman a despidos en medios públicos y campañas de desprestigio organizadas por funcionarios, detenciones y golpizas a cronistas, y amenazas y otras acciones de intimidación, como las sufridas por Gustavo Sylvestre, Roberto Navarro y Víctor Hugo Morales, entre otros, en el ámbito metropolitano, y gran cantidad de trabajadores de prensa en las provincias.