Operetas

La censura, única estrategia

La censura, única estrategia

La causa judicial por las acusaciones de extorsión al fiscal de las fotocopias, Carlos Stornelli, no es noticia para Clarín, La Nación y medios afines. No amerita títulos ni coberturas. El batallón de columnistas responde con obediencia: solo menciona el tema para defender al estrecho colaborador de Macri -desde los tiempos de su reinado en Boca- en pocas líneas, con pocas palabras. Eso sí: hay anuncio de más ataques a jueces no macristas.

Esperando por Comodoro Pro

Esperando por Comodoro Pro

Van der Kooy dice el domingo 3.2 en Clarín que Macri-Vidal pierden con Fernández de Kirchner-Kicillof. Morales Solá dice el mismo día en La Nación que Macri necesita a la ex presidenta porque le gana. La aparente contradicción en los diarios que sostienen al gobierno descansa en el efecto Comodoro Pro: los juicios en campaña a la ex mandataria en los que, anuncian, será condenada.

La bomba está casi lista

La bomba está casi lista

Próximamente, sin duda a tiempo de impactar en la campaña electoral, el dispositivo en el gobierno lanzará la bomba contra Cristina Fernández usando el fotocopiazo: Bonadío dirá que ella organizó o tuvo pleno conocimiento de compras de bienes atribuidas a Muñoz, ex secretario de Néstor Kirchner, en Estados Unidos. Clarín y La Nación, sin cuya participación la maniobra sería imposible, apuran “revelaciones”.

Los electores internacionales

Los electores internacionales

La campaña electoral 2019 excede, y bastante, el territorio argentino. Las acciones contra Cristina Fernández de Kirchner tendrán, anuncia el domingo 20.1 La Nación, su capítulo estadounidense. Además, los diarios macristas descubren en Jair Bolsonaro un ejemplo para imitar y un socio para algunas maniobras, entre ellas la presencia estadounidense en la Triple Frontera y participación en el conflicto en Medio Oriente.

Cuanta más inseguridad, mejor

Cuanta más inseguridad, mejor

Las encuestas van mal y vienen empeorando para el macrismo, terminan aceptando los columnistas más fieles al oficialismo. Privado de hablar de economía, salvo la “estabilidad del dólar”, el dispositivo en el poder multiplica iniciativas sobre el tema de la seguridad, el único en el que se siente cómodo frente al kirchnerismo e incluso frente a Sergio Massa.

Y el más bolsonarista es…

Una verdadera proeza editorial: los columnistas principales de Clarín y La Nación se las arreglan para decir que Néstor y Cristina Kirchner se parecen a Bolsonaro más que ningún otro argentino, aunque estén en una “vereda antagónica”. Ante el viaje de Macri a Brasil, al que irá con la bolsonarista Bullrich, ponen esfuerzo en marcar diferencias entre los presidentes.

Un candidato, ¡por favor!

El batallón mediático hegemónico canta a coro que Macri será reelegido en 2019 si tiene como adversaria a Cristina Fernández de Kirchner pero en lugar de festejarlo reclama a gritos y opera por un candidato “alternativo”, uno del peronismo “bueno”, cuya condición excluyente es que sea anti-kirchnerista. Es decir que, en verdad, teme que Cristina le pueda ganar a Macri.

Pesada herencia/Pesado futuro

Pesada herencia/Pesado futuro

El desastre económico es culpa de Cristina Kirchner, y como el cuento de la “pesada herencia” está agotado, los columnistas del oficialismo se instalan en el “pesado futuro”: Si ella gana se termina todo, y la “prueba” son las evoluciones del riesgo-país, es decir el financiamiento internacional más caro. Asoma un apriete duro al “peronismo bueno” para que ayude a ponerla presa.

Soldados: ¡cierren filas!

La Nación corona la semana dando gran despliegue a una supuesta recuperación de la imagen de Macri, camino a 2019. Clarín, trabajando también para el oficialismo, se centra en poner a Cristina Fernández de Kirchner como causante de una nueva hecatombe económica, cuando “estamos mejorando”. El absolutismo mediático macrista toma también como víctima a Carrió, ahora que se enteró de que hay corrupción en Cambiemos.

Y ahora, ¡a brindar con Pato!

Y ahora, ¡a brindar con Pato!

Adhesiones expresas y altisonantes, y otras más cautelosas, fueron tipeadas por la mayoría de los columnistas del macrismo en Clarín y La Nación a la iniciativa de Patricia Bullrich para legalizar el gatillo fácil. Bullrich es Macri, desliza alguno de ellos. Por esto, Carrió tiene su buena dosis de maltrato: desde acusaciones de favorecer a la oposición hasta el mediocre encuadre machista de un problema de “celos” entre mujeres.