Cuadernos de la geopolítica

Un eje crucial contenido en la operación internacional de la “causa de las fotocopias” está siendo censurado al público por los medios del macrismo: el intento de reducir el espacio, o directamente quitárselo, a los actores económicos tradicionales en los negocios con el Estado, como el grupo Techint, en beneficio de intereses estadounidenses. Este tema es el que examina el economista Claudio Scaletta.

 

   El arrebato de negocios es la consecuencia directa de la operación conocida como “Lava Jato”, elogiada contínuamente por columnistas de los diarios argentinos identificados con el gobierno.

   Esta fórmula de interpretación se aplicó al pedido de prisión preventiva contra Paolo Rocca hecho por los fiscales Stornelli y Rívolo. El sábado 8 en La Nación, el columnista Laborda habla de esta ofensiva como un elemento que desnuda “un sistema de connivencia” entre políticos y empresarios, en medio de un “pacto de silencio”, y pregunta si el fotocopiazo romperá con ese “sistema”.

   Manipula información al decir que “Lava Jato” sí rompió en Brasil con ese mismo tipo de sistema. Para hacerlo debe ignorar que, aún antes de asumir, el presidente electo Jair Bolsonaro está acusado de haber recibido financiamiento multimillonario de empresarios para la campaña que lo puso en el cargo: es decir que el sistema corrupto supuestamente desbaratado funciona a pleno, y con la complicidad del juez Sergio Moro, el perseguidor de Luiz Lula da Silva que ahora toma también poder político formal como futuro ministro de Justicia.

   Este es el tema que trata en una nota en Página/12 el economista Claudio Scaletta, autor del ensayo “La recaída neoliberal. La insustentabilidad de la economía macrista”.

   En el texto, titulado “La cabeza de Rocca”, el autor parte de una descripción del contexto económico mundial, en el que Macri impone a la Argentina el acuerdo con el FMI como referencia principal.

   Lo hace, dice, en un orden mundial en el que hay “un esquema de ganadores y perdedores al interior de la sociedad, en la lucha de clases. La economía se reprimariza y financiariza, gana el agro exportador, las firmas extractivas, las energéticas y los bancos, y pierden todos los demás, especialmente la industria y los trabajadores, tanto los nuevos desocupados como los que sufren la poda cotidiana de sus ingresos y que hoy temen quedarse en el árido afuera”.

    En ese contexto se inscribe el pedido de prisión preventiva de quien “probablemente sea el industrial más importante del país, el gran heredero del imperio Rocca, Paolo, el supérstite de los hijos de Roberto, el hijo del fundador de Techint, la multinacional argentina con sede en Luxemburgo, flor y nata de la patria contratista y ejemplo de expansión económica a partir del lobby y las relaciones con el Estado”.

   El hecho motiva, prosigue, “interpretaciones conspirativas”, una de las cuales “es de raíz etnográfica, la dura mafia calabresa cobrándole viejas cuitas a lo más refinados empresarios turineses, antiguos adversarios en el club de la obra pública que floreció bajo la última dictadura y multiplicó su riqueza con las privatizaciones de los 90”.

   Luego avanza en una interpretación “geopolítica”. Operaciones como las del “Lava Jato”, continúa, “parecen mostrar hoy, ya con los resultados sobre la mesa, que las cruzadas anticorrupción contra los gobiernos progresistas de la región funcionaron como el mascarón de proa en la disputa entre las multinacionales estadounidenses y las latinoamericanas. No debe olvidarse que la conducción real de la economía mundial está en cabeza de las multinacionales, aunque por detrás existan Estados y poder militar para zanjar las diferencias últimas”.

   Así, “la desaparición de las transnacionales brasileñas, por ejemplo de la obra pública, ya no es una interpretación, es un hecho. Y no parece ser forzar los hechos analizar en espejo lo que hoy sucede con la multinacional local Techint. La operación de inteligencia–judicial–mediática de las fotocopias de los cuadernos, que en principio parecía dirigida contra las principales figuras de la oposición y que tanto ilusionó a la intelligentzia oficialista, se salió completamente de madre. Es un reflejo de que, en el mejor de los casos, al menos una rama de los servicios de inteligencia locales es conducida por la CIA. También que algunos juzgados emblemáticos de Comodoro Py juegan primero para la Embajada y recién después para el oficialismo”.

   La nota completa, en este enlace:

   https://www.pagina12.com.ar/160857-la-cabeza-de-rocca