Cuanta más inseguridad, mejor

Las encuestas van mal y vienen empeorando para el macrismo, terminan aceptando los columnistas más fieles al oficialismo. Privado de hablar de economía, salvo la “estabilidad del dólar”, el dispositivo en el poder multiplica iniciativas sobre el tema de la seguridad, el único en el que se siente cómodo frente al kirchnerismo e incluso frente a Sergio Massa.

   Clarín dio el título principal del domingo 13.1 a un registro de ADN de delincuentes, con la entrada “Otro proyecto contra la inseguridad”. Y muchos otros espacios van para este tema, así como amplísimas y largas “coberturas” en los canales del grupo, por ejemplo a horas en las que hay manifestaciones opositoras, como ocurrió el jueves a la noche.

   Van der Kooy, en Clarín, hasta se atreve a desafiar a Peña por hablar de un triunfo de Macri en primera vuelta, y le dice que hay factores que lo desmienten, empezando por la posibilidad de que Vidal desdoble la votación en la provincia de Buenos Aires para sacarse el lastre de su “amigo” presidente.

   Describe a Massa buscando afianzarse como opositor pero, dice, no puede hablar de seguridad/inseguridad, porque explica -y tiene razón- que sus recetas son “más extremas” que las de Bullrich.

   Pero tal vez no importe tanto si los proyectos de Bullrich son buenos o malos, si sirven o no sirven: el objetivo es encapsular el debate político en ese tema, que los columnistas del macrismo coinciden en señalar como muy incómodo para el kirchnerismo.

   De hecho, también el domingo, Roa en Clarín se pone inesperadamente crítico con el gobierno y sus iniciativas: inmigrantes, las picanas Taser, lo de los reservistas, el protocolo de armas, la edad de imputabilidad, dice que son casi todas poco trascendentes, o no están bien planteadas o no van al fondo, que a su entender está en la reforma del Código Penal.

   Así como Van der Kooy habla de las encuestas desfavorables para el macrismo, también lo hace Morales Solá en La Nación, aunque a medidas. Dice que Fernández de Kirchner supera en imagen positiva a Macri, por primera vez; y que Macri supera en imagen negativa a Fernández de Kirchner, también -supuestamente- por primera vez. Y luego busca el plan B: Massa está creciendo, afirma, con 20 por ciento de intención de voto según Isonomía. Pero el dilema de Massa y del peronismo, afirma una vez más, es aceptar o no al kirchnerismo.

   Y por las dudas se consolide la candidatura de la ex presidenta, Morales Solá le atribuye un aterrador proyecto de reforma constitucional que “ella” llevará adelante seguramente por las malas, porque no tendrá dos tercios en el Congreso para una aprobación legal. Es decir: aparece el fantasma del futuro, si ella vuelve algo muy malo va a hacer.

   Mirando análisis y crónicas es evidente que en Cambiemos hay inquietud y que no baja un discurso ordenado para estos medios y columnistas: Clarín y La Nación “informaron” que Macri ordenó en el sur, en su reunión con Larreta, el mendocino Cornejo y el emperador jujeño Morales, que el cronograma electoral se organice dándole prioridad absoluta a su reelección. Esto incluye no desdoblar en la provincia de Buenos Aires, pero parece que Vidal no se enteró: el sábado a la noche dijo que todas las opciones están abiertas y que recién en febrero hablará de esto con Macri, reservándose un espacio de discusión que según los diarios ya había sido cerrado por el jefe.

   Una bandera electoral que va afianzándose es la del “dólar estable”. Grandes títulos y espacios para este tema, incluyendo el domingo en Clarín al columnista Burgo, quien dice que el “dólar planchado” está generando optimismo en la sociedad, que crece la confianza del consumidor y que mejora la imagen de Macri.

   Y, bien se sabe, los títulos de la “corrupción K” serán otra vez instrumento de campaña, como en 2015 y 2017. En este tema, estos días de enero el cadáver de Nisman será usado otra vez para estos fines -ya hubo títulos el domingo-.

   Pero algo muy sugestivo ocurrió el sábado en La Nación: puso en lugar preponderante una “noticia” sobre la “ruta del dinero K” en Necochea, por obras en el puerto en las que hubo, afirma, corrupción. La última novedad en una causa al respecto, dice la propia nota, fue en octubre, es decir que no había noticia alguna: todo lo que “está pasando” es que el juez espera el resultado de unas investigaciones.

   El punto muy sugestivo es que aunque se trata de obras en un puerto, a la cabeza de la nota fue puesta una excavadora operando en un terreno totalmente desértico, es decir una evocación clara de la búsqueda de bóvedas o contenedores donde hubiera paquetes de dólares junto a fotos y anillos de Cristina, que tanto desea mostrar el dúo internacional Bullrich-Bonadío. Parece que es un proyecto que se reactiva para la campaña electoral 2019.