Días de pocas esperanzas

Las columnas políticas de Clarín y La Nación llegan al domingo 10 de marzo cargados de angustia: los que fuerzan optimismo ven remotas posibilidades para la reelección de Macri, si es que se da una milagrosa voltereta económica y siempre que el FMI lo autorice a usar reservas para sostener el dólar. Otros muestran desazón y deslizan que no hay esperanzas. Gana espacios el “plan V”, Vidal. El misterioso caso de la nota de Van der Kooy que salió en el impreso de Clarín pero no en la versión digital.

   La trepada del dólar de esta semana, atenuada apenas el viernes a fuerza de tasas astronómicas que siguen destrozando a la economía, es señalada como el factor que sigue hundiendo al presidente. El gobierno, escribió Bonelli el viernes en Clarín, necesita que el FMI le dé permiso para romper lo pactado y usar sus desembolsos para intervernir la plaza cambiaria. El columnista cree que el FMI lo permitirá, porque desea la reelección de Macri.

   Morales Solá, escriba de cabecera de La Nación, venía de elogiar al presidente por su discurso del primero de marzo, una verdadera osadía, y de multiplicar esfuerzos para atacar la causa Stornelli, el fiscal de las fotocopias envuelto en las extorsiones de su amigo D’Alessio. Pero este domingo debió abandonar estas operaciones y abocarse a la economía de la que, dice, depende la reelección.

   La inflación, que reconoce como preocupación principal de los argentinos, es en parte “responsabilidad” de Macri pero también de Cristina Fernández de Kirchner, porque ella es “mala señal” para quien quiera ahorrar, y esto es lo que produce que haya un vuelco hacia el dólar.

   Esa no es su afirmación más estrafalaria: buscando infundir optimismo, crea la figura de los “brotes reales” de la economía en el último trimestre de 2019. Cita al economista Ferreres para decir que en ese trimestre habrá 4 por ciento de crecimiento. Agrega que el primer trimestre, en cambio, tendrá un achicamiento de la economía de 5 por ciento. ¿Cómo da esta cuenta, para el lúcido analista? “9 puntos de crecimiento”. Sí, así como se lee. Morales Solá escribió que 5 por ciento de caída y 4 por ciento de crecimiento da un total de “9 puntos de crecimiento”.

   Mucho menos ridícula es la línea que Eduardo van der Kooy desarrolla el mismo día, en Clarín. Desanimado y crítico del macrismo duro, su nota apareció en el diario impreso pero fue eliminada de la versión digital. El espacio “Trama política” a su cargo, que cada domingo está al tope en la “home” de Clarín todo el día, no figuraba. En el buscador del diario, tampoco. En la búsqueda por cualquier motor externo de búsqueda, tampoco. Luego, a la noche, la nota fue incluida en Clarín en línea, aunque sin ninguna explicación a los lectores.

   Con un dibujo de Sabat en el que Macri está abrazado a Lagarde, el título es “Macri está en el límite”. Después de una descorazonada proyección del futuro, en la línea país sin esperanzas, Van der Kooy dice que el único recurso que tiene el macrismo es confrontar con la ex presidenta pero, reconoce, el relato de “corrupción K” ya no funciona como antes, porque las preocupaciones están en la inflación y el empleo.

   Para peor, Cambiemos gestionó muy mal en Córdoba, con riesgo de choque entre sus aliados, y en Neuquén se pegó más al gobernador del MPN que a su propio candidato para evitar un triunfo del opositor peronista, algo que lo aterroriza por el yacimiento de Vaca Muerta y todos los negocios y negociados que allí están en juego.

   El final de la nota es para apuntar la “imprudencia” de Stornelli que “detonó la maniobra” en su contra, eufemismo por las denuncias de extorsión. Y trae el fantasma ya agitado en su diario y en La Nación por otros escribas: un “pacto turbio” que abarque a todo el peronismo y al kirchnerismo, un “acuerdo de impunidad”. Esa es la consigna que el dispositivo en el poder va a desplegar contra todo candidato que haga un acuerdo con la ex presidenta, aunque ella no fuera candidata ni a una sociedad de fomento.

   Van der Kooy menciona a Vidal con una imagen superior a la de Macri en diez puntos, pero no arriesga que pueda ser la alternativa para recuperar esperanzas, una posibilidad que sí puso en juego en espacio muy destacado, el domingo, el portal Infobae. Y también Fioriti en Clarín: dice que dirigentes de Cambiemos buscan a un dirigente que se “atreva” a decir en público que ella debe ser la candidata, y no Macri.

    El resto del batallón se aboca a defender desesperadamente sus esperanzas. El sábado en La Nación, Olivera habla de la necesidad extrema de encontrar dinero en efectivo de las fotocopias, para una foto, para una puesta que, dice él mismo, sea cinematográfica. Es un deseo oficial, teclea lo más desenvuelto.

   Macri “tiene la sospecha” de que esa montaña de dinero K estará en alguna parte. Pero otros del macrismo, sin nombre pero citados entre comillas, dicen: “Lo deben haber quemado o gastado”. Así que se abre el capítulo “el dinero K fue quemado”, después de que Morales Solá y Wiñazki habían creado otro, por algo que dijo supuestamente el ex contador Manzanares: que vio una piscina K llena, de dólares K, más exactamente, 5 mil millones K.

   Cabot refuerza el domingo: las acusaciones de extorsión a quienes operan el fotocopiazo son un intento por reeditar el “Cambalache” de Discépolo. Pero, dice, “los cuadernos mantienen su camino”. Y el “periodista” Santoro, pobre, D’Alessio lo tomó “con la guardia baja”.

   Esta defensa obliga a ambos diarios a invisibilizar por completo la declaración de Fantino y Manguel ante el juez que investiga la causa Stornelli-D’Alessio-Santoro. Cualquier medida procesal contra Santoro, acusado de participar de las maniobras de extorsión, será un ataque a “la libertad de expresión” y, llegó a teclear Morales Solá, una violación a derechos constitucionales.

   Lo que está en juego es tan grave que numerosos periodistas de estos diarios y de los medios aliados y afines arriesgaron lo que tengan y lo que les quede de prestigio en una solicitada de defensa de Santoro.

   Otra página de destrucción del periodismo argentino tuvo los mismos protagonistas: ninguna de las columnas políticas de primera, segunda y tercera línea de ambos diarios incluyó como tema importante de estos días a la gigantesca marcha del viernes, en el Día Internacional de la Mujer, y sus reclamos.