El capitalismo de vigilancia

Los gigantes multinacionales Google, Amazon, Facebook y Apple son un peligro para las democracias, constituyen “el brazo armado de lo que se llama ‘el capitalismo de vigilancia’”, afirma el francés Fabrice Epelboin, experto en redes sociales. La acción de estas empresas tiene mucho más fuerza y es mucho más trascendente, dice, que las noticias falsas (“fake news”).

   Profesor de Ciencias Políticas, creador de empresas de comercio electrónico, promotor de las licencias libres y del acceso universal a contenidos en internet, Epelboin explica que el uso abusivo de datos personales registrados en entornos como Facebook permite dirigirse individualmente a un votante y organizar el discurso para responder a sus principales inquietudes.

   El diario francés Le Parisien le preguntó cómo se puede impedir el uso de datos sin el consentimiento de los usuarios, con fines de manipulación política. El experto respondió: “Antes de pensar en eso, hay que comprender lo que pasa. Nos han obnubilado con los rusos pero los GAFA (acrónimo de los gigantes Google, Amazon, Facebook y Apple) representan un inmenso peligro para las democracias. Son el brazo armado de lo que se llama ‘capitalismo de vigilancia’. No se necesita para nada utilizar las ‘fakes news’ para manipular a la opinión pública, el asunto Cambrige Analytics es la prueba”.

   Cambrige Analytics es una empresa acusada de usar ilegalmente datos de usuarios de internet para campañas políticas. La acusación más conocida abarca al proceso electoral que llevó al empresario ultraconservador y xenófobo Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, pero abarca también una intervención en la Argentina, para el gobierno de Mauricio Macri, durante la campaña para las elecciones legislativas de 2017.

   El diario francés le preguntó si este sistema de manipulación había sido usado antes en las campañas electorales estadounidenses. Epelboin respondió: “Para nada. Hay una ruptura violenta entre las prácticas de Obama, de Macron, de Hollande o de Clinton y lo que hizo el equipo de Donald Trump”.

   “Hasta ahora -continuó- se utilizaban los recursos informáticos para reforzar los métodos de las campañas políticas tradicionales. Uno se paseaba con su iPad. Nos decía cuál puerta golpear y qué argumentos utilizar. Esto evitaba improvisar. Trump ha derribado completamente la costumbre, lo ayudaron tres genios, reconocidos como tales, Steve Bannon, Peter Thiel (fundador de Palantir, el programa indispensable para la vigilancia de masa) y su yerno Jared Kushner. Crearon un sistema que consiste en hacer un psicoanálisis vía el ‘big data’ de cada usuario de Facebook. Esto se llama ‘selección psicométrica’. Y luego, dieron la información que cada persona necesitaba”.

   Sobre cómo es el uso concreto de este sistema, explicó: “Imaginemos que usted es demócrata y que votó por Bernie Sanders (precandidato de ese partido, NDR): le van a transmitir un mail con las acusaciones de fraude contra Hillary Clinton durante las primarias con el fin de que se abstenga (en los comicios generales, NDR). O sino van a insistir con la donación de un millón de dólares por parte de Qatar a la fundación Clinton. Con la misma lógica, si es republicano, un poco paranoico, un poco depresivo, van a insistir sobre la construcción de un muro para protegerlo de los mexicanos”.

   En cuanto al proyecto de ley en Francia contra las “fake news” y si tomará en cuenta este tipo de situaciones, el experto respondió que no hay relación. “Este texto ataca a las informaciones falsas y distribuidas de manera masiva, mientras que en el asunto de Cambridge Analytics, se demuestra que se puede manipular la opinión con informaciones verdaderas pero distribuidas de manera granular. Esto firma la   obsolescencia total de esta ley antes de que llegue al Parlamento”.

   La necesidad de protección de la ciudadanía es otra, agregó, porque “el mundo de las tecnologías y de los datos personales es algo más sucio que el tráfico de armas y que el del petróleo juntos”.

   El experto francés dijo que es necesario “educar a la población para que comprenda la maquinaria Facebook, sus algoritmos, etc”, aunque protegerse es un objetivo “extremadamente complicado: Imaginarse que vamos a ser más fuertes que una máquina que representa una de las más grandes inversiones mundiales en materia de investigación, desarrollo e inteligencia artificial, es idiota. El simple hecho de recorrer la página inicial y hacer deslizar las noticias (lo que se llama ‘scroller’) ya da informaciones”.

   Traducción de Silvia Le Boënnec para COMUNA.