El macrismo regala más tiempo a los medios que lo apoyan

 

El gobierno de Mauricio Macri le regaló otros seis meses a los grupos mediáticos dominantes, que lo apoyan a rajatabla, al prorrogar el plazo para redactar una nueva ley del sector audiovisual y digital, después de haberle hecho grandes favores económicos por decreto.

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(ilustración www.stripteasedelpoder.com)

   El Ministerio de Comunicaciones, a cargo de Oscar Aguad, publicó en el Boletín Oficial del 31 de octubre de 2016 la resolución 1098, por la cual impone la prórroga definiéndola como “necesaria”, pero sin mencionar hecho alguno que lo fundamente.

   Para la redacción de un nuevo proyecto de ley, con el que el macrismo dice querer unificar la Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual y la Ley 27.078, conocida como de Argentina Digital, alegando la necesidad de regular la denominada “convergencia”, Aguad había conformado una comisión bajo coordinación de Silvana Giudici, ex diputada radical y ahora funcionaria e integrante del PRO.

   Esa comisión organizó reuniones a las que convocó, a discreción, a sectores estatales y privados vinculados con la comunicación.

   La comisión, que no responde a las demandas de varios sectores para que se hagan audiencias y foros abiertos y públicos, como ocurrió con el proceso de elaboración y aprobación de la Ley 26.522, impone condiciones restrictivas en esas reuniones, con tiempos de exposición muy acotados para temas de alta complejidad y prohibiendo que las ponencias, preguntas y diálogos sean conocidos por el público mediante transmisiones en línea.

   Esta práctica oscurantista se repite ahora con la resolución de Aguad, que dispone la prórroga del plazo de 180 días para redactar el proyecto sin ofrecer a la ciudadanía ninguna explicación.

   En tanto, rigen por decreto una serie de medidas que favorecen en especial al grupo empresario Clarín, sostén principal de Macri en la campaña electoral de 2015 y ahora cobertura irrestricta para su gobierno, mediante el apoyo enfervorizado a sus iniciativas y la descalificación y censura de los opositores y de los hechos que no favorecen al oficialismo

   Los beneficios principales son la extensión del límite de acumulación de emisoras de radio y televisión que el grupo Clarín ya detentaba, lo que agrava el problema de concentración de medios que padece la Argentina. También se vio favorecido por la autorización expresa para acumular porciones mayores de mercado de televisión paga o por cable.

   Para vigilar estas medidas, en tanto, el macrismo impuso una autoridad de aplicación, el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), en el que se auto-adjudicó asimismo mayoría automática, a diferencia de la conformación plural y multisectorial que tenía el directorio de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual.

   La concentración de medios así propiciada contradice las disposiciones de la Convención Americana de Derechos Humanos, en tanto pone en grave riesgo la libertad de expresión y el derecho a la información. También lo hace el que se haya impuesto un organismo que depende totalmente de los designios del Poder Ejecutivo.