En medio de la crisis, derecha ratifica “reformas” en Brasil

 

La imposición de “reformas” económicas de marcada orientación neoliberal, con retroceso de derechos de la población, es el objetivo de fondo de la derecha brasileña, que explica el derrocamiento en 2016 de la presidenta Dilma Rousseff y ahora la búsqueda de un recambio para el golpista Michel Temer.

   Una de esas reformas concierne al sistema previsional, defendida enfáticamente por el grupo Globo, incluso en un artículo editorial del lunes 22 de mayo, cuando el país esperaba la caída de Temer, de un momento a otro. La nota, con un argumento clásico de las élites que lanzan ajustes para apropiarse de las riquezas, dice que es necesario que los brasileños realicen “sacrificios” ahora, para que se beneficien “sus hijos y sus nietos”.

   En suma, la disputa por la riqueza y su distribución es lo que explica ofensivas políticas, destituciones, crisis y zancadillas varias en Brasil, aunque el discurso mediático dominante -que en Argentina se ocupan de multiplicar los medios de Clarín, socio regional de Globo, y sus aliados- centra las noticias exclusivamente en la corrupción de los políticos, lo que usa para desprestigiar a todos por igual y para orientar la búsqueda de “soluciones” de otros orígenes, por ejemplo banqueros y empresarios.

   Después de la información de Globo que dejó a Temer al borde del abismo, la publicación de izquierda Carta Maior sostuvo que la empresa, una de las más poderosas del país, está buscando que la sucesión recaiga en Henrique Meirelles, un banquero que ahora es ministro de Hacienda y que impulsa la reforma del sistema previsional.

   El lunes 22 Meirelles se ocupó de este objetivo. Declaró que el cronograma para avanzar con la reforma puede sufrir algunos cambios por los “acontecimientos políticos” en curso, pero insistió en los “efectos positivos”, que no serán “inmediatos” sino “para la próxima década”.

   Meirelles mantuvo una teleconferencia con representantes de JP Morgan, a quienes habló en inglés, para decirles que en todo caso la crisis podrá retrasar la reforma durante dos meses.

   La agencia de clasificación de riesgo Fitch Ratings mantuvo la nota negativa para Brasil cuando Globo difundió la noticia y el audio en el que Temer pide al empresario Joesley Batista pagar sobornos a Eduardo Cunha, ex presidente de la Cámara de Diputados ahora en prisión, y quien fue organizador de la destitución de Rousseff en 2016.

   Apenas Fitch Ratings hizo esa comunicación, el ministerio a cargo de Meirelles difundió una nota en la que dijo que es necesario aprobar las “reformas” para que la economía “se recupere” y la calificación internacional mejore, es decir una maniobra perfectamente concertada entre el ministro de Hacienda y la banca internacional.

   Carta Maior sostiene que el propósito de la derecha ya no es solo revertir los beneficios sociales expandidos durante los gobiernos de Luiz Lula da Silva sino llevar al país a una situación anterior a 1988, cuando se aprobó la Constitución que consagra una serie de derechos, entre ellos los referidos al área previsional.

   El mismo lunes 22 el diario O Globo publicó el editorial en el que enumera las “pérdidas” que, afirma, causa el sistema previsional, y reclama avances en los planes que lleva adelante el ministro Meirelles.