La enésima maniobra mediática: Irán confiesa súbitamente la “verdad” e Interpol miente

Los medios hegemónicos lanzaron el miércoles 13 de diciembre la enésima maniobra para apuntalar la operación internacional, localmente ejecutada por Claudio Bonadío, que busca culpar a Cristina Fernández de Kirchner y a Héctor Timerman de encubrir a los acusados iraníes del atentado a la AMIA.

   La operación se basa esta vez en una supuesta carta del canciller iraní, Mohammad Javod Zarid, a su par argentino, con un texto que sostiene que tras la firma del Memorándum de Entendimiento entre los dos países, de 2013, ambos pidieron a Interpol el cese de las alertas rojas de detención de los iraníes acusados por el atentado.

   La supuesta caída de las alertas fue desmentida una y otra vez por la Interpol, un elemento que Bonadío y los acusadores del gobierno en funciones hasta diciembre de 2015 deben desestimar continuamente porque es su única alternativa para mantener la imputación que formuló sorpresivamente el fiscal Alberto Nisman a comienzos de 2015, pocos días antes de su muerte.

   En el singular relato que Clarín, La Nación y demás medios afines realizan sobre estos hechos también censuran permanentemente las declaraciones públicas en las que Nisman había dicho que el Memorándum de Entendimiento no constituía un obstáculo para la investigación del atentado a la AMIA y que el juez interviniente debía resolver si se intentaba la indagación de los iraníes acusados, en territorio de ese país, ya que su normativa no permite la extradición de nacionales.

   Las publicaciones del miércoles 13 de diciembre de los medios afines a la élite en el poder contienen la singular paradoja de dar crédito a lo que dice la supuesta carta del canciller de Irán, cuyo gobierno es a la vez acusado de realizar todo tipo de maniobras para impedir el esclarecimiento de los hechos. Es decir que estos artículos y piezas propagandísticas están afirmando que el gobierno que mandó a cometer el atentado y realiza mil malabares para deslindar su presunta responsabilidad ahora confiesa, súbitamente, la verdad.

   Ninguno de los medios partícipes de esta maniobra dice cómo obtuvo el texto de la carta ni su traducción, ni quien les proporcionó facsímiles del supuesto texto original y su versión en castellano. Queda abierta entonces la posibilidad de que les haya sido proporcionada por las agencias de inteligencia nacionales e internacionales que trabajan en la acusación a Irán y a la ex presidenta y al ex canciller, desestimando otras pistas, o que sea responsabilidad directa del canciller actual, Jorge Faurie.

   La presunta carta está fechada el 4 de noviembre pero se difunde ahora, menos de una semana después de que Bonadío dispuso prisiones preventivas de los opositores a los que acusa de haber pedido la caída de las alertas rojas de Interpol contra ciudadanos iraníes, gestión que el organismo internacional desmintió reiteradamente. Estas acciones de Bonadío incluyen pedir el retiro de los fueros de senadora de la ex presidenta, solicitud que el bloque de Cambiemos declaró disposición a tratar en la Cámara alta.

   En su cuenta de Twitter, el ex canciller difundió un mensaje en la mañana del 13 de diciembre en el que dice: “Interpol aclaró en reiteradas oportunidades que ‘ni Argentina ni Timerman’ solicitaron el fin de las alertas rojas. Si el actual canciller iraní piensa otra cosa está equivocado. La verdad es la única realidad, para Interpol las órdenes de arresto siguen vigentes”.    

   Timerman, quien padece cáncer, acaba de sufrir la negativa de Bonadío al pedido de la excarcelación domiciliaria que le impuso, que solicitó para poder cumplir con los requisitos múltiples de tratamientos médicos que necesita.