Es el momento de la gran fiscal

La gran “fiscal de la República” al primer plano: después de días y días de distracción sobre la crisis económica, de disfrazar la timba financiera y cambiaria, aparece Carrió para llenar espacios, incluso amenazando a Macri. Morales Solá la eleva a inventora de Cambiemos y sentencia que “tiene razón”. Clarinete le reclama a Macri que haga algo.

   El dispositivo mediático que erigió y sostiene a Macri anduvo a los tumbos esta semana, hasta llegar al domingo 7.10 con Carrió a toda página: sin nada del gobierno que mostrar, venía llenando tapas con el “éxito” de la flotación cambiaria, más algún título anti “K”. Columnas políticas varias: festejar la derrota de Bolivia en la Corte Internacional, una andanada contra los maestros de Moreno y otra contra Garzón, la trayectoria de Sabat, la elección en Brasil, la educación sexual.

   Pero el ministro Garavano se enteró de que la prisión preventiva no puede usarse abusivamente, aplicó el hallazgo a ex presidentes y apareció la dueña de la moralidad nacional. Ningún columnista de Clarín y La Nación osa poner en duda la autenticidad del espectáculo. De hecho, Morales Solá ve a Cambiemos “ante un abismo”.

   Veníamos casi de fiesta en ambos diarios, con el dólar “controlado”, y mencionando solo lateralmente que las tasas inmorales que el gobierno le paga a la carroña financiera nacional e internacional lleva al país a la catástrofe social. Pero lo explicó Pagni, el martes en La Nación: el gobierno ve que si controla el dólar Macri deja de caer e incluso “se recupera” en popularidad.

   Después de tapas idénticas martes y miércoles, Clarín y La Nación aparecieron el jueves con otra coincidencia, una más: llamar “inesperada” a la tensión en Cambiemos por la crítica de Carrió a Garavano.

   El ministro fue atacado el sábado por González, en Clarín: dio a sus dichos el carácter de “tiro en el pie”. Y usó “argumentos kirchneristas”, hizo una “patinada política”. Y se lamenta que todo esto aparezca justo cuando Dujovne está “fortalecido”, cuando Sandleris está “controlando el dólar” y cuando Peña está “recuperado”. Tres formidables patrañas en un solo párrafo.

   Pero la “inesperada” reaparición de la dueña de la moral argentina tiene más etapas: llega con sus acostumbradas amenazas ya al presidente y esto es lo que los ocupa a casi todos el domingo.

   La “furia” contra Macri se agravó porque en la AFIP desplazaron a unos títeres que parece Carrió manejaba, y esto ella lo interpreta como protección mafiosa al primo Calcaterra, lo que se sumó a lo de Garavano y a la absolución de Menem por el tráfico de armas. Ella le dijo a Macri que “no retrocederá”, avisa el domingo Fioriti, en Clarín.

   Van der Kooy, en el mismo diario, juega primero la habitual andanada anti Cristrina: cuatro juicios orales en 2019 y una amenaza explícita en la causa que maneja Ercolini (el juez que sobreseyó a Magnetto por los delitos denunciados en torno de la apropiación de Papel Prensa): esta causa “podría cobrarse una víctima inmediata de producirse una condena: Florencia Kirchner”.

   Luego exalta una vez más a Bonadío y el fotocopiazo, ratifica la autenticidad de todo lo dicho y hecho aunque reconoce que el juez pistolero “debe ventilar aún la conectividad entre los cuadernos de Centeno y el testimonio de los involucrados con algún hecho concreto”. Parece que quiere sugerir lo que en Clarín está prohibido publicar: que no se vio una sola prueba.

   Y, sorpresas te da la vida, aporta una idea hasta ahora no mencionada: que Cristina haya sido “incompetente” en controlar lo que se dice pasaba con los sobornos… Es decir: salimos de las bóvedas ocultas en Calafate, en el departamento de Buenos Aires, y nos vamos a la hipótesis de una incapaz, que no veía pasar los elefantes. Y de ahí Van der Kooy va a Garavano y Carrió, para advertir finalmente que Macri tendría que decidirse “seriamente por hacer algo”, porque la economía no le dará votos y entonces le queda solo la “transparencia”.

   Kirschbaum, el jefe de redacción, dice que Carrió discute la supuesta estrategia de Peña y Durán Barba de “elegir” a Cristina como adversaria en 2019 y de ahí que la prefieran, presuntamente, en libertad. Y Macri que piensa en una fórmula con Vidal para ver si se salva, lo que llevaría tal vez a Stanley a intentar la gobernación bonaerense, jugada que Kirschbaum ve riesgosa.

   Y el macrista number one de la Argentina, Morales Solá, se corre levemente y dice que “Carrió tiene razón”, en su reclamo, porque ¡Garavano no debe meterse con las funciones de otros poderes!, cosa que Macri, Bullrich y Carrió se cansaron de hacer, pero se le olvida mencionarlo.

   Luego le concede razonabilidad a la teoría de Cristina 2019 como conveniente para Macri pero, advierte, vista la crisis económica, “no es momento de perder el capital moral” (que Macri tendría si nos olvidamos de las escuchas, los Panamá Papers, el Correo, los negociados con autopistas y líneas aéreas, y muchos etc.).

   Cambiemos, sentencia, es una “creación intelectual de Carrió”. Ella le abrió a Macri las puertas del radicalismo, ella lo acompañó en no aliarse con Massa en 2015. Y si este conflicto de Cambienos no se soluciona, avisa, esto será bueno para Cristina.

   Y a todo esto, y saliendo de estas páginas tan manchadas: ¿quién mandó a pintar en el Gran Buenos Aires varias paredes con la leyenda “Carrió 2019”?