Escolta mediática para la militarización de Macri

 
Las líneas centrales de las políticas del presidente Mauricio Macri cuentan invariablemente con la escolta de los medios de comunicación con mayor capacidad de llegada a la población, como Clarín y La Nación. El anuncio del uso de las Fuerzas Armadas en seguridad interior, que rompe con uno de los pactos principales de la democracia argentina, tiene también su acompañamiento.

 
   Comunicadores de la Argentina (COMUNA) advierte sobre la circulación de información y opinión organizada por la prensa afín al gobierno -la mayoría del arco de los medios de comunicación argentinos- al servicio del oficialismo para acompañar la decisión del gobierno macrista de involucrar a las Fuerzas Armadas en seguridad interior.
 
   Este acto de ruptura con uno de los acuerdos más profundos de la democracia argentina desde 1983, solo resistido por las minorías más retrógradas y totalitarias del país, identificadas con el Terrorismo de Estado, y sus cómplices y beneficiarias, tuvo en publicaciones de estos diarios y de otros medios, como Infobae, maniobras de difusión para preparar el terreno.
 
   Pocos días antes del anuncio presidencial volvieron a proliferar artículos sobre una hipótesis que los halcones estadounidenses agitan cada vez que están desplegando una estrategia intervencionista en Suramérica: las supuestas actividades a favor del movimiento libanés Hezbollah en la Triple Frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay.
 
   Esta vez el tema, que viene siendo mencionado desde hace ya décadas, reapareció a partir de un pedido de la Unidad de Investigación Financiera para que entidades bancarias y financieras actúen sobre cuentas en las que, supuestamente, se deposita dinero de operaciones de lavado que termina, o terminará algún día, en manos del movimiento libanés.
 
   Estos artículos de propalación de la estrategia del macrismo para instalar la noción de un enemigo exterior que actúa en territorio nacional -como anillo al dedo para la medida adoptada por decreto, sin pasar por el Congreso- se permiten afirmar que las versiones sobre estas supuestas operaciones no son del organismo argentino, sino que vienen de Estados Unidos.
 
    Al día siguiente del anuncio oficial Clarín insistió con esta maniobra, en un artículo que solo repite lo que el diario había publicado antes: la misma versión, los mismos datos, los mismos nombres, pero con el agregado de definir a Hezbollah como “entidad enemiga de la República Argentina”.
 
   La medida del macrismo representa también una amenaza para los pueblos originarios en general y para el pueblo mapuche en particular, denigrado implacablemente por Clarín, La Nación, Infobae y otros medios, que no dudaron en incurrir en el grotesco de mostrar instrumentos de labranza y teléfonos móviles de quince años de antigüedad como “evidencia” de un supuesto accionar terrorista mapuche internacional.
 
   Estos asuntos no son una mera abstracción ni una discusión “técnica” sobre manejos informativos o editoriales: las maniobras de los medios macristas contra el pueblo mapuche precedieron, acompañaron y acompañan las acciones represivas que causaron la muerte de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel. En los días en que nada se sabía de Maldonado, estos mismos medios multiplicaron versiones falsas que lo daban paseando por diversos puntos del país. Uno de  los columnistas centrales de Clarín y del canal de noticias TN llegó a escribir que Maldonado se había “esfumado”.
 
   Las desmentidas de los ministros Marcos Peña y Oscar Aguad sobre el uso de los militares para reprimir la protesta social no hacen otra cosa que agravar la preocupación: el jefe de gabinete es conocido principalmente por sus embustes, sea sobre la inflación, el dólar o la fuerza de tareas que, financiada con fondos públicos, actúa bajo su mando en las redes para proteger al oficialismo y hostigar a la oposición.
 
   El ministro de Defensa arrastra en su conciencia, además de infinidad de acusaciones de corrupción en su paso por Corrientes, las mentiras y actos de negligencia en el caso de los 44 tripulantes del submarino ARA San Juan, otro caso de encubrimiento de la prensa privada que replica las versiones oficiales sobre lo que sucede en el país.
 
                                     Buenos Aires, 24 de julio de 2018