Esperando por Comodoro Pro

Van der Kooy dice el domingo 3.2 en Clarín que Macri-Vidal pierden con Fernández de Kirchner-Kicillof. Morales Solá dice el mismo día en La Nación que Macri necesita a la ex presidenta porque le gana. La aparente contradicción en los diarios que sostienen al gobierno descansa en el efecto Comodoro Pro: los juicios en campaña a la ex mandataria en los que, anuncian, será condenada.

   Varios de los comentarios políticos de la semana fueron dedicados a la decisión de no desdoblar las elecciones en la provincia de Buenos Aires. Aunque estos mismos diarios habían dicho una y otra vez, en semanas pasadas, que Durán Barba y Macri se oponían terminantemente, la caída de esa posibilidad es atribuida ahora a la “determinación” de la gobernadora Vidal.

   “Pesó el costo económico”, llegó a titular en tapa Clarín el miércoles, para darle una mano a Vidal, aunque este relato desmienta lo dicho por el mismo diario. A la búsqueda de más argumentos, González escribió que la idea de desdoblar había surgido en “el pico de la crisis”, pero, ¡atención!, “la crisis comenzó a amainar”, porque el dólar está “estable”, el riesgo país bajó y “la inflación empezó a ceder”.

   El batallón de escribas está forzado a ignorar que una inflación anual de 30 por ciento en 2019, que es el cálculo más optimista, sigue representando un desastre económico, y a censurar las evidencias de que el costo de la canasta básica aumenta a un ritmo superior al amañado índice oficial.

   La economía no debe estar en el debate de campaña ni en el día a día de los argentinos: por eso son minimizadas o censuradas las noticias de las protestas semanales contra el tarifazo, los despidos, los cierres de fábricas y comercios.

   En ese contexto, Van der Kooy dice que el no desdoblamiento de elecciones en Buenos Aires es un alivio para Macri, aunque hay “otras angustias que, cada tanto, desembocan en algún bajón anímico” del Señorito. Y se pone sarcástico con el jefe de gabinete Peña, quien le dice a Macri que puede ganar incluso en primera vuelta, lo que es “una visión bien parcial y piadosa, acorde con la necesidad anímica del presidente”. En fin, los dueños del país y sus voceros están inquietos: ¿Vidal ayudará a Macri o Macri sepultará a Vidal?, pregunta el columnista, y no responde.

   Morales Solá es un macrista que rebalsa de amor y optimismo por el presidente. Asegura que le gana a Cristina y que por eso el mayor peligro para él es que la ex presidenta no compita, porque “otro candidato” opositor podría sacar más votos que ella. Y quiere aparentar calma, porque Fernández de Kirchner no renunciará a la candidatura,: “la necesita”, ya que “estará entrando y saliendo de juicios” en los tribunales de Comodoro Py y “en la mayoría será declarada culpable”.

   La maniobra de las fotocopias es una de las cartas. Hasta el domingo pasado ambos diarios habían trabajado juntos para preanunciar una bomba judicial: Carolina Pochetti, viuda de Muñoz, ex secretario de Néstor Kirchner, se declaró ahora “arrepentida”, y dio o dará a Bonadío y su gavilla datos decisivos contra Fernández de Kirchner, por los presuntos movimientos de su marido en Estados Unidos, por 70 millones de dólares.

   Pero esta semana se sosegaron, en parte. Pochetti hizo “aportes importantes”, tecleó Clarín el miércoles. El jueves, un señor de apellido Ruiz escribió en La Nación que el fotocopiazo y otras causas irán “al mismo ritmo que la campaña electoral”. Todavía con un poco más de descaro: hay causas que “pueden transformarse en condena a pocos días” de los comicios. Y el domingo 3.2, también Ruiz se ocupa de Pochetti: cómo se maquilla, cómo se entrena, quién la visita en la cárcel de Ezeiza, donde la tienen en ablande. Es educadita, se lleva bien con las otras detenidas,  usa calzas, todo mientras espera que Bonadío le regale la excarcelación por sus contribuciones contra la ex presidenta.

   Corrompida, convertida en furgón de cola de este dispositivo de información y opinión, la agencia estatal Télam da como título principal que la “agenda cargada” de la justicia tiene a Cristina Kirchner como asunto principal.

   Clarín y La Nación hicieron estos días su enésima contribución a los capítulos más indignos de la historia del periodismo argentino. Cuando se supo que la AMIA pidió a la DAIA que desista de querellar a la ex presidenta por el acta de entendimiento con Irán por la causa del atentado, nunca pusieron la noticia en portada, y en sus versiones en línea la enviaron a lugares casi invisibles. Por caso, el jueves había que leer cien títulos de Clarín en línea hasta llegar a este tema. Pero dieron un brinco cuando la DAIA rechazó este pedido y confirmó su línea contra Fernández de Kirchner: ahí sí el tema trepó a la portada, como ocurrió el sábado.

   Más aportes a la deshonra periodística: Alfonsín y Casella impulsan en la UCR una fórmula presidencial propia, que compita con Macri, en las PASO o en la general. Helfgot, en Clarín, los llama “rebeldes” pero, tomando más impulso, después los tacha de “conjurados”. En política, bien sabemos que conjurar aplica a conspirar para hacer daño.

   Y más: la adhesión a gritos a la estrategia de Trump para derrocar a Maduro, con sólido apoyo al autoproclamado Guaidó. Recién el domingo Clarín tuvo que reconocer que también el presidente tuvo el sábado una gran movilización de respaldo. Todo un avance, ya que hasta ahora parecía que toda Venezuela en bloque luchaba contra una sola persona. Pero no así Infobae, que todo el sábado habló de la gran movilización contra Maduro, censurando la realizada a favor del presidente. Y, para atacar al papa Francisco por no seguir la línea del Comando Sur norteamericano (Clarín ya lo había hecho con un título de tapa), Infobae no encontró nada mejor que reproducir la opinión de la modelo televisiva Catherine Fulop.