Foro brasileño pide un sistema democrático de medios

El Foro Nacional por la Democratización de la Comunicación de Brasil, una alianza de entidades que se puede considerar parecida a la Coalición por una Comunicación Democrática de la Argentina, tiene en marcha una campaña para afrontar la concentración en el sector, que al igual que en otros países crea restricciones a la libertad de expresión y al derecho a la información.

 

   El problema es especialmente dramático porque la presidenta constitucional, Dilma Rousseff, fue derrocada en agosto de 2016 mediante una escalada de maniobras que no podría haber conseguido ese resultado sin el concurso de los grupos de medios que tienen posición dominante en Brasil, y que fueron contribuyentes principales a esta modalidad de “golpe blando”.

   Esa operación previó desde el comienzo, como lo muestran muchos artículos de los medios privados, la persecución y el encarcelamiento del ex presidente Luiz Lula da Silva, preso político del régimen de Michel Temer y bajo amenaza de proscripción en las elecciones de 2018.

   En este contexto de restricción de las libertades, el Foro Nacional por la Democratización de la Comunicación de Brasil advierte que el país continúa sumergido “en un escenario de concentración privada de medios de comunicación, tanto de radiodifusión como los impresos y también en las telecomunicaciones, y sin leyes específicas para efectivizas las previsiones constitucionales”.

   Entre esas previsiones figuran “la prohibición de monopolios y oligopolios; la obligación de implementación de radiodifusión de contenido regional y complementación entre sistema público, privado y estatal”.

   Por esta situación, el Foro lanzó la “Carta-compromiso en defensa de la democracia y por una comunicación democrática en Brasil”, con propuestas de políticas públicas para asegurar un ambiente de pluralismo y diversidad en el sistema de comunicación del país.

   El documento será presentado a los candidatos a presidente de Brasil, así como a los postulantes a integrarse al Congreso Nacional, gobiernos y legislativos de los estados, en cuyo caso actuarán los comités regionales de la entidad, las que podrán agregar iniciativas o contenidos específicos sobre realidades locales.

   La coordinadora general del Fondo, Renata Mielli, explicó que esta plataforma tiene tres ejes principales, cuales son la realización de debates públicos para conformar el sistema democrático de medios del que Brasil carece; realizar la Segunda Conferencia Nacional de Comunicación como “etapa fundamental para ese diálogo y acumulación política” y restituir el Ministerio de Comunicaciones, que fue absorbido por el de Ciencia y Tecnología por imposición del régimen de Temer.

   El Foro está integrado por unas quinientas entidades del sector, que se identifican con la disposición constitucional (1988) que dispone que el país debe adoptar regulaciones para dotarse de una comunicación democrática y plural.

   Sin embargo, los gobiernos de los presidentes Lula da Silva y Rousseff no avanzaron para cumplir esta disposición. En un reportaje durante 2018, Lula declaró que la no aprobación de una ley para un sistema democrático de medios fue una de las falencias principales de su gestión, visto que el golpismo posterior avanzó sustentado por el conglomerado del grupo Globo y los demás medios convencionales.

   Globo, la empresa mediática más grande de América Latina, cuenta con canales de televisión nacionales y regionales, de aires y de cable, igual que diarios y revistas, emisoras de radio, sitios en internet y firmas proveedoras de televisión por cable. También incursiona en el negocio de generación de contenidos, que exporta a numerosos países. Entre los aliados internacionales de Globo figura el grupo Clarín, de Argentina.

   El Foro advierte que no rige en Brasil un sistema transparente de adjudicación de frecuencias de radio y televisión. Por el contrario, advierte, “persisten flagrantes irregularidades”, como el hecho de que diputados, senadores, gobernadores y familiares directos son concesionarios de emisoras de radio y televisión, en lo que constituye “un verdadero coronelismo electrónico” (por los “coroneles” políticos, dirigentes que tienen posición dominante en estados, regiones y ciudades merced a los negocios que controlan, entre ellos la comunicación).

   La “Carta-compromiso en defensa de la democracia y por una comunicación democrática en Brasil” está disponible en este enlace:

http://www.fndc.org.br/system/uploads/documentos/922286/arquivo/plataforma-fndc-eleicoes-2018-final.pdf