La conducción de la agencia Télam, en un laberinto de vergüenza y descontrol

Los funcionarios macristas, autores de un feroz desguace de la agencia de noticias estatal Télam, reaccionaron con represalias hacia las y los trabajadores que resisten los despidos masivos y la destrucción de este medio de comunicación esencial para el país. Una de las ilegalidades en las que incurrieron fue descontar sumas importantes de los salarios.

Por Jorge Pailhé*

Tal vez como nunca antes, los directivos de Télam designados por el ahora secretario Hernán Lombardi están cometiendo una colección de sandeces que ofenden la inteligencia mínima, a escala con los desatinos y barbaridades que su jefe político Mauricio Macri promueve en el país.

A 75 días del paro total y permanencia pacífica en la agencia de noticias y publicidad del Estado por 357 despidos que varios fallos judiciales en primera instancia y hasta en cámara consideraron ilegales, el trío de directores encabezado por Rodolfo Pousá –viejo sostenedor de miocrófonos frente a dictadores asesinos- llegó al colmo de pagar los salarios de agosto con descuentos a 128 trabajadores y trabajadoras.

Esos descuentos no respetan lógica alguna, y desde luego son ilegales. Algunxs compañerxs  encontraron en sus cuentas agujeros negros de hasta 25 mil pesos, en especial los delegados del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBa), mientras los directivos y jerárquicos, que hace dos meses y medio no pisan la empresa, cobraron sus salarios de más de 160 mil pesos brutos sin quita alguna, según cifras difundidas por la gremial.

La errática conducción de Télam difundió un comunicado en el que, en un ataque de honestidad brutal, aseguró que “no está dispuesta a pagar a quienes no trabajan”, afirmación que debía haberlos privado entonces de cobrar sus sueldos, e instó a los gremios a “desistir de la ocupación ilegal de los edificios” sedes de la empresa, cuando varias inspecciones del ministerio de Trabajo y de la policía –en este caso encargadas por la justicia- consignaron que no hay ocupación ilegal alguna, sino una permanencia pacífica en resguardo de los bienes del Estado.

Estos señores debieran saber que estos descuentos salariales, lejos de dividir y desanimar, han reconfortado al conjunto de lxs trabajdorxs, donde las muestras de solidaridad surgieron de inmediato hasta con ofrecimientos de lxs despedidxs de dinero de sus indemnizaciones para paliar las ausencias de $$$ en lxs más perjudicadxs. Una actitud, claro, que no entraría jamás en la lógica de los burócratas de turno.

Además, dinero que aportará el SiPreBa y del fondo de huelga será destinado al mismo fin, por lo cual la comisión gremial ha iniciado una campaña para difundir las diversas maneras que tiene la comunidad para apoyar la lucha (ver flyer, abajo).

Mientras tanto, y cuando se celebraba el miércoles 5 de septiembre una masiva marcha a las oficinas del Centro Cultural Kirchner (CCK) –reducto de Lombardi donde los jerárquicos vienen haciendo gestiones sin éxito alguno para intentar sacar adelante al menos la página web- llovían 93 cautelares que rechazaron los despidos de una jueza de primera instancia promovidas por el Sindicato de Trabajadores de Prensa (Sitrapren), un gremio de alcance sólo en la empresa.

A estas presentaciones deben sumarse cinco cautelares promovidas por el SiPreBa que ya recibieron la aprobación de cámara, es decir que no admiten apelación alguna, y queda pendiente en la justicia la suerte de otras 160 medidas presentadas por el mismo sindicato que llegarían también al mismo exitoso puerto.

Como se ve, no las tienen todas consigo –más bien no tienen ninguna- los integrantes de este vergonzoso y devaluado directorio.

Todavía tienen, sí, la posibilidad de enmendar su enorme cadena de errores: deponer la actitud de soberbia que vienen exhibiendo hasta ahora y abrir un canal de diálogo sincero con lxs trabajadorxs, situación que en todo este tiempo tuvo arranques y detenciones inexplicables, y siempre por decisión de la patronal. DE ELLOS DEPENDE.

 

*Trabajador de Télam, no despedido