La derecha golpista brasileña va hacia la entrega del petróleo

Petrobras pre sal

La derecha brasileña está avanzando en el Congreso con un proyecto de ley para permitir que multinacionales tomen el control del negocio de la capa pre-sal, un formidable reservorio petrolero en la costa atlántica, prescindiendo de Petrobras, la empresa estatal, es decir resignando la soberanía.

   Se hace realidad así la denuncia expresada en el país y en innumerables foros internacionales sobre que la gran reserva petrolera brasileña es la motivación principal de las maniobras realizadas en el exterior y en el país para desplazar a la presidenta Dilma Rousseff y para imponer al régimen encabezado por Michel Temer, que aplica políticas favorables a las grandes corporaciones mundiales.

   El sistema mediático convencional hizo creer al mundo que el desplazamiento ilegal de Dilma Rousseff y, en general, toda la ofensiva contra el Partido de los Trabajadores, se debía y se debe a actos de corrupción, sobre todo los denunciados en Petrobras, pero los hechos están demostrando que los motivos reales son muy diferentes.

   El viernes, la Comisión Especial de Petrobras y Exploración de Pre-sal de la Cámara de Diputados aprobó un proyecto del legislador José Carlos Aleluia, del partido conservador Demócratas, favorable a la iniciativa que saca a Petrobras el control de la exploración en las aguas jurisdiccionales en el Atlántico, de las que salen actualmente un millón de barriles de petróleo por día, aproximadamente un tercio de la producción nacional.

   La ley vigente, la 12.351/10, establece que la empresa estatal debe tener siempre el control de las acciones de exploración y producción de petróleo, aunque claro puede asociarse a otras compañías. El proyecto que avanza ahora propone derogar esa cláusula, lo que deja la riqueza petrolera del país en manos de las multinacionales del sector.

   En los últimos diez años Brasil creció fuertemente como potencia petrolera, ya que entre 2000 y 2010 sus reservas probadas de petróleo y gas aumentaron 68,5 por ciento, según los registros de la Agencia Nacional de Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles. Su reserva de petróleo aumentó de 9.854 millones de barriles a 16.609 millones.

   Los yacimientos de la capa pre-sal –llamados así porque se ubican a profundidad, bajo capas de sal- llamaron la atención a nivel mundial. La profundidad encarece la exploración y la extracción, pero según los informes disponibles se trata al menos en parte de un petróleo liviano o refinado, es decir el de valor mayor en el mercado.

   La magnitud del descubrimiento llevó en su momento al presidente Luiz Lula da Silva a redefinir la política de seguridad nacional y a promover la construcción en el país de un submarino con propulsión nuclear, para la custodia del litoral marítimo.

   La campaña contra el Partido de los Trabajadores y sus gobiernos se centró en denuncias de corrupción, y entre ellas las referidas a la empresa Petrobras. Los medios convencionales del país, instrumentos tradicionales de la derecha, agitaron estas denuncias –mientras censuraban o minimizaban las referidas a la corrupción de los partidos conservadores- y la misma política siguieron las cadenas internacionales que responden a los intereses de las grandes corporaciones.

   El derrocamiento de Rousseff se consumó en medio de un clima de presunta corrupción generalizada en el PT, aunque la presidenta no tiene en su contra una sola acusación por esta causa, al contrario de lo que creen millones de brasileños y el público de infinidad de países, incluyendo los de Latinoamérica, por el engaño permanente al que lo someten los medios convencionales.

    El diputado Henrique Fontana, del Partido de los Trabajadores, llamó la atención sobre el hecho de que el régimen golpista y sus aliados quieren retirar a Petrobras del negocio, “uno de los más lucrativos del planeta”. El diputado socialista Glauber Braga dijo que el objetivo final es la privatización de la empresa y la resignación de la soberanía nacional sobre el recurso natural.

   De la comisión que lo aprobó, el proyecto pasará ahora al plenario de Diputados. Si lo sanciona sin modificaciones respecto de la versión que llegó del Senado, quedará listo para la promulgación por el régimen que encabeza Temer.

   Sin embargo, Fontana preanunció que habrá “un embate enorme en el parlamento, el mayor después de aquel 17 de abril en que los golpistas alejaron a la presidenta Dilma”.

   La destrucción de Petrobras y la enajenación de la riqueza petrolera brasileña tendrá consecuencias sociales gravísimas, ya que por la ley vigente, impulsada por el presidente Lula, las ganancias de la compañía representan el 75 por ciento de los recursos de la educación y el 25 por ciento de los recursos de la salud.

   La Federación Única de Petroleros advirtió que si el proyecto se aprueba las consecuencias para el país serán “devastadoras”.  La diputada del PT Moema Gramacho dijo que está en curso “un crimen contra el patrimonio público brasileño”.

   Un reporte completo sobre este tema está disponible en este enlace:

https://brasildefato.com.br/2016/07/07/comissao-aprova-projeto-que-retira-a-exclusividade-sobre-a-exploracao-do-pre-sal/