La ética periodística en la Argentina y América Latina

“La ética periodística significa siempre, esencialmente, considerar a la información como un derecho humano. Es decir, que la información tiene que estar apegada a los hechos y debe estar muy claro qué es la información, tal cual ocurren los hechos, y la opinión sobre esa información”, sostiene María Seoane, directora de radio Nacional.

La escritora y miembro de Comuna advierte que a partir de los años 90 “cambió la naturaleza de la producción periodística, porque a medida que se va diseñando en el mundo la concentración económica y financiera -la más grande que se haya visto en la historia- los medios de comunicación en su gran mayoría se han transformado en corporaciones, cuyo objeto no es sólo la producción de comunicación sino además los negocios en distintas áreas económicas”.

“Eso ocurre en todo el mundo. Por lo cual el trabajo de los periodistas en esas corporaciones se ha ido desdibujando, desde el lugar de informadores públicos a ser operadores de los negocios de esas corporaciones. Ellas son las mayores accionistas de los principales medios de comunicación”, señala Seoane.

Agrega que “lo mismo pasa en América Latina”, por lo cual “las reformas económicas tienen que impedir la monopolización de cualquier área de actividad, incluida la producción de bienes simbólicos y de creeencias, que es lo que producen los medios de comunicación”-

Para Seoane, concretamente, “tiene que haber una regulación estricta, desde la constitución de cada país, que prohíba la concentración monopólica y los intentos de las corporaciones mediáticas, nuevas oligarquías, de producir una restauración conservadora en todo el continente”.