La información es un derecho que requiere pluralidad de voces

La libertad de expresión y el derecho de la ciudadanía a estar informada sufren un nuevo revés en la Argentina, con evidente pérdida de la calidad democrática, por el silenciamiento de una voz y la eliminación de espacios periodísticos que son una alternativa informativa a la línea de la prensa hegemónica, que sostiene las políticas neoliberales del gobierno de Mauricio Macri.
 

 
El martes 20 de septiembre comenzó a circular un texto escrito por el periodista Roberto Navarro, publicado en su sitio web El Destape, en el que informó que fue despedido del canal C5N y de Radio 10 “bajo la presión del Gobierno”, al que, explicó, le molestan particularmente los informes que ha realizado y la presencia del periodista Horacio Verbitsky en los programas Economía Política y El Destape. 
 
“Esto sucede después de un mes de fuertes presiones para que fuera yo quien renunciara”, dijo.
 
El Grupo Indalo -dueño del canal- aseguró que no se trata de censura sino que Navarro “ha sido desvinculado de las Empresas TELEPIU (C5N) y VOTIONIS (Radio 10) con motivo de sus graves faltas cometidas y reñidas con la normal convivencia que debe existir en el ambiente de trabajo y agravadas con las actitudes de indisciplina y falta de respeto hacia sus pares y sus superiores jerárquicos”.
 
La explicación de la empresa resulta absolutamente insuficiente ante la denuncia del periodista. Además, se inscribe en un cuadro de retroceso de la libertad de expresión y de la pluralidad de voces que el macrismo puso en marcha apenas asumió.
 
“No les molesta mi crítica, que también existe en el resto de la programación de C5N; les molestan nuestras investigaciones: Arsat, El Socio del Presidente, Dólar futuro, Compra de armas y tantas otras. Y el ingreso a Economía Política de Horacio Verbitsky, que difunde sus investigaciones de Página 12 en el programa. El blanqueo de más de 600 millones del hermano del presidente, por citar una. Conduje el programa Economía Política, que es el más visto en señales de noticias y gana de manera consecutiva desde hace tres años. Y también El Destape TV, que acaba de ganarle el mes a Los Leuco, A dos Voces y Juego Limpio, juntos”, dijo Navarro.
 
Añadió que “en la radio dupliqué la audiencia que heredé hace un año al comenzar. Lo que deja claro que los problemas no son profesionales. Tampoco, como intentan camuflar, una pelea con un gris funcionario del canal, que sólo fue una herramienta para provocar mi renuncia. Esta es la tercera vez que ocurre un hecho similar desde que asumió Macri”.
 
Ni bien comenzó el gobierno de Macri, que decidió eliminar por decreto aspectos centrales de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual -usurpando facultades del Congreso-, COMUNA denunció una gravísima concentración mediática en el país, situación que se fue agravando en el año y medio de gestión con la eliminación de varias de las voces y los medios no oficialistas. 
 
El periodista Roberto Caballero divulgó una enumeración de situaciones ocurridas desde entonces en los medios de comunicación: “Ley de Medios descuartizada por decretos presidenciales. Despido de los periodistas de Radio Nacional. Persecución a los integrantes de 6-7-8. Despido de VHM de Radio Continental. Despido de Pedro Brieger de la TVP. Ataque con patotas al diario Tiempo Argentino. 4.500 trabajadores de prensa despedidos, suspendidos o precarizados en 20 meses. Desaparición del dial de Radio América. Despidos en 360 TV. Despidos en CN23. Golpes y detenciones de periodistas integrantes de la Red de Medios  Alternativos. Acoso financiero y judicial a la empresa editora de Página 12. Acoso financiero y judicial a la licenciataria de Radio del Plata. Acoso financiero y judicial a la licenciataria de C5N y Radio 10. Despido de Roberto Navarro. Cierre del Buenos Aires Herald. Cierre de la Revista 23…”.
 
El ataque policial a trabajadores de prensa el primero de septiembre en Buenos Aires se suma a la creciente obstaculización del macrismo a los emisores cooperativos, sindicales, universitarios y comunitarios y agresiones y amenazas a los medios no oficialistas en varios puntos del país.
 
El deterioro incluye las reiteradas campañas de estigmatización y desprestigio que los medios que hoy sostienen al macrismo emprenden contra personas o grupos: el mismo Navarro fue objeto frecuente de estas maniobras. El cuadro se completa con operaciones grotescas contra los sectores que discuten medidas del oficialismo: por estos días los ejemplos más claros son los estudiantes secundarios porteños y el pueblo mapuche.
 
COMUNA considera fundamental que todas las organizaciones de comunicadores y periodistas denuncien esta situación no sólo en nuestro territorio sino en el exterior, porque no hay democracia posible sin libertad de expresión y sin que la población tenga acceso a información y opiniones diversas. Es el Estado el que debe velar por estos derechos, como lo establecen los tratados internacionales a los que adhiere, y no mancillarlos.
 
Buenos Aires, 21 de septiembre de 2017