La máscara de la “objetividad” en Brasil ante el avance fascista

El Código de Ética del Periodista Brasileño establece con toda claridad la obligación de las y los comunicadores de oponerse a la arbitrariedad, el autoritarismo y la opresión. Así lo recuerda la Federación Nacional de Periodistas, mientras está en curso la campaña hacia la segunda vuelta electoral.

Foto:Bloomberg

   
   Un pronunciamiento de la Federación recuerda el artículo sexto del Código de Ética, que compromete a las y los periodistas en la defensa de los principios contenidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

   El llamamiento a respetarlo se debe al triunfo en la primera vuelta electoral del diputado ultraderechista Jair Bolsonaro, posible solo por la devastación del sistema político brasileño, y en especial del Partido de los Trabajadores, consumada por un dispositivo internacional y nacional que movió como piezas coludidas a los grandes medios de comunicación, gran parte del sistema judicial y las corporaciones económicas.

   Ese dispositivo es el que organizó y logró el derrocamiento de la presidenta Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores, en agosto de 2016, una de las etapas de un plan de alcance mayor, que incluyó la persecución, el encarcelamiento y la proscripción del líder del mismo partido, Luiz Inacio Lula da Silva.

   Pese a ser ungido por una combinación formidable de poder económico, judicial y mediático, el presidente golpista Michel Temer tiene un altísimo nivel de impopularidad y no logró fortalecer a ningún dirigente de su sector para que lo sucediera.

   La proscripción de Lula impidió al Partido de los Trabajadores iniciar la campaña electoral en igualdad de condiciones con sus competidores, lo que permitió a Bolsonaro, racista, clasista, xenófobo y homofóbico, crecer en su intento de erigirse como alternativa a un sistema político que los medios convencionales brasileños, encabezados por el Grupo Globo, denostaron y denigraron sin descanso.

   Así, consiguió 46 por ciento de los votos en primera vuelta, el 7 de octubre, frente a 29,3 de Fernando Haddad, del PT. La presidencia se resuelve en el segundo turno, el 28 de octubre.

   Es en ese contexto que la Federación Nacional de Periodistas recuerda que está en vigencia el artículo sexto del Código y tomando en cuenta que, explica, el 28 la decisión es entre “una candidatura que respeta la institucionalidad y el juego democrático y otra que representa una regresión política y hasta civilizatoria”.

   “Por lo tanto, además de un deber cívico, es también una obligación ética de los periodistas posicionarse contra un candidato a presidente de la República que hace apología de la violencia, no reconoce la historia del país, elogia a los torturadores, derrama odio contra los negros, mujeres, LGBTIs, indios y pobres y además promete combatir el activismo de la sociedad civil organizada”, agrega.

   La “verdadera disputa actual”, dice la Federación a las y los periodistas y a la sociedad, es entre democracia, “con todas sus imperfecciones”, y “el autoritarismo de base militar, con todos sus males”.

 

Protección judicial a Bolsonaro

   La justicia de Minas Gerais está dando cobertura al ultraderechista Bolsonaro en una causa en la que se deberían verificar denuncias de su conexión con grupos neonazis, reveló el Diário do Centro do Mundo.

   Un artículo de Eduardo Reina dice que el proceso lleva ya más de un año, pero no se verifican avances, sin que esto sea expuesto a la opinión pública mas que por medios populares.

   El Ministerio Público Federal de Minas Gerais recibió a fin de julio de 2017, explica Reina, material que había sido secuestrado a hombres que fueron condenados por el Tribunal Regional Federal por los delitos de apología del nazismo y corrupción de personas menores de edad, cometidos en 2013.

   Entre ese material hay una carta enviada por el diputado Bolsonaro a uno de los neonazis condenados, junto a archivos con imágenes sobre apología del nazismo, registros en “redes sociales”, y libros y fichas de inscripción a una agrupación llamada Pátria Livre, de orientación fascista.

   Aunque la existencia de la carta de Bolsonaro ameritaría investigar su conexión con los grupos delictivos, no hubo progresos. El diario solicitó información al respecto, pero recibió una negativa, justificada en el secreto del sumario.

 

Haddad pide a los periodistas que “despierten”

    La maquinaria puesta al servicio del diputado ultraderechista tiene como estrategia, igual que sucede en otros países de la región -entre ellos Argentina- contra dirigentes opositores, lanzar sin descanso ataques y difamaciones contra el candidato del PT.

   El domingo 14 de octubre Haddad dijo en conferencia de prensa que los seguidores de Bolsonaro le lanzaron la acusación de “defender el incesto”.

   “¿Cuál es el límite a la locura de un adversario? ¿Acusar a un oponente de defender el incesto? ¿Cuándo es que la prensa va a despertar?”, preguntó Haddad, quien recordó que uno de los medios llamados “prestigiosos”, Datafolha, “está diciendo eso, lo están divulgando por internet”.

   En el mismo contexto, mencionó que “en Brasilia pintaron una iglesia católica con una esvástica, diciendo que es una iglesia gay y comunista, todo el mundo lo vio, fue frente a decenas de personas”.

   Por eso pidió a los periodistas: “Despierten, la democracia brasileña está en riesgo. Pongan un fin a esto. Basta de mentiras”.