La Pampa con una voz menos y despidos en Radio Nacional

 

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La gestión macrista continúa dañando, sin descanso, la estructura de los medios públicos. En Radio Nacional Santa Rosa produjo despidos por razones ideológicas, al tiempo que adopta medidas para reducir la programación local y ampliar la transmisión de la programación de Buenos Aires. La situación es descripta por Pablo Ferrero, ex director de la emisora, en la nota que sigue.

 

   Por Pablo Ferrero*

   El 1° de noviembre de 2016 fue un día triste para los trabajadores y trabajadoras de LRA3 Radio Nacional Santa Rosa. Doblemente triste. En primer lugar nos enterábamos de que tres compañeros dejaban de ser empleados de la emisora. Por primera vez en la historia de la radio se dejaba sin trabajo a uno de ellos y se suspendía otros dos por supuestas irregularidades y supuesta incompatibilidad en sus trabajos con otros fuera de la emisora.

   Sin embargo, lo repudiable de todo esto no es sólo que se encubre persecución ideológica sino que, en nombre de la “legalidad”, se despide a trabajadores. Es decir, el Estado le exige legalidad a los laburantes, cosa que no hace con sus funcionarios.

   Pero, además de todo esto, de por sí repudiable, se sumó otra cuestión no menor. Desde el comienzo de la nueva gestión de la radio, y una vez que se cambiaron todos los directores y directoras de las 49 emisoras del país, comenzó a tomar fuerza un rumor, que se hizo realidad el 1° de noviembre. Se trata ni más ni menos de una suerte de cadena nacional encubierta (o no tanto), las 24 horas, los 365 del año.

    No todas las radios nacionales del país tienen o transmiten por las dos frecuencias (AM y FM), pero en aquellas que sí las poseen, la decisión de la Dirección de LRA1 (Buenos Aires) es que una de ellas transmita todo el contenido de ese origen. Es decir, las emisoras del país que poseen ambas frecuencias, en una de ellas deben transmitir sólo LRA1 Buenos Aires. 

   En Santa Rosa, el 1° de noviembre, la AM 730 de LRA3 Santa Rosa transmitió sólo Buenos Aires, y al día siguiente esa medida fue revisada, y pasó al revés, la transmisión local de LRA3 es sólo por AM y Buenos Aires quedó por la FM 95.9.

   Más allá de estas posibilidades, si “Buenos Aires” va por AM o FM, la medida atrasa 200 años. Nos lleva al país unitario y centralista. La audiencia de La Pampa ya no tiene en una de sus frecuencias la posibilidad de tener la  información de su provincia, de su ciudad, de su lugar, de su gente, de su problemática, de su cultura. Se viola por esta medida un derecho humano esencial: el derecho a la información. 

   No es un tema menor y los trabajadores y trabajadoras de LRA3 creemos que es una medida mucho más profunda, que va en detrimento de los contenidos, de la producción, en definitiva del trabajo de quienes hacemos la radio día a día. Se busca con estas medidas vaciar de contenido a la emisora y, a la larga, dejar sin trabajo a los que venimos día a día a nuestros puestos de empleo.

   Vuelvo a la doble vara de la legalidad. Los fundamentos que da la Dirección sobre esta medida es que, según su interpretación de la Ley de Medios, no se puede transmitir en “espejo”, es decir, no se puede transmitir la misma programación en AM y en FM. Suponiendo que así fuera, no se puede evitar algo ilegal realizando otra cosa ilegal, si se retransmite todo y sólo LRA1, ¿dónde está el cumplimiento de la cuota de programación local de cada una de las emisoras?

   Y todo este “debate” sin tener en cuenta la afectación profunda de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, causada por la decisión del gobierno de modificarla por decreto, usurpando las facultades del Congreso con el único fin de beneficiar a las empresas privadas de medios. 

   Por último, otro de los fundamentos es que  en 2017 LRA1 transmitiría una programación “del interior” del país. Por ejemplo, LRA1 va a tener un programa de Chaco, de La Pampa, de Mendoza, y así.  Sin embargo, las dudas me asaltan. ¿Cómo hará la gente de Chaco o de La Pampa o de Mendoza para producir contenidos para todo el país, sin gente, sin recursos humanos, si están despidiendo trabajadores y trabajadoras? Porque nadie niega que eso sería una medida muy buena y muy federal, pero se necesita mucha gente para producir contenidos realmente federales. Y además, hoy esas emisoras ya tienen sus contenidos, ¿por qué LRA1 no los toma y ya?, ¿con qué criterio se elegirían esos programas?, ¿por qué elegir un programa de Chaco y no de Chubut?, ¿por qué sería más importante uno que otro? Visto así, este supuesto federalismo se cae por su propio peso, por la imposibilidad de llevarlo adelante.

   Es muy complicado no dejar de pensar en que esta es una medida que busca un discurso único, homologado, a medida para poder encarar un año electoral como será el 2017, que se ve cada vez más complicado para Cambiemos a la luz de la gestión encarada y de la realidad cada vez más cruda que vive nuestra querida Patria.

 * Ex director de Radio Nacional Santa Rosa.