La TV prefirió el espectáculo antes que la información

Los canales de noticias eligieron mostrar a la fuerza policial enfrentada en lucha campal con supuestos manifestantes de la primera línea en la protesta del lunes 18 de diciembre, que tiraban piedras y otros elementos, e ignoraron a la multitud pacífica que estuvo en las calles y lo que ocurría en el interior del Congreso, donde se discutía la quita de dinero a los jubilados.

(Foto: Emergentes)

   Por Silvia Valerga

   Los conductores abundaron en calificativos que denotaban su toma de posición antes que informar. En el canal A24, Eduardo Feinmann insistía con hablar de columnas de La Cámpora al frente de los disturbios, a pesar de que las imágenes evidenciaban lo contrario. Martín Liberman, en Canal 26, se quejaba de la “tolerancia” de la policía frente “al desorden y la violencia”, que a su entender buscaban derrocar al gobierno, una tesis repetida al día siguiente por varios columnistas de los diarios afines al macrismo.

   Por su parte, el hijo de Leuco instaló en TN la idea que muchos de sus colegas repitieron durante la jornada: “Si bien la ley no es buena, el gobierno la impulsa porque no tiene dinero, culpa del kirchnerismo que se robó todo”.

   También C5N abordó con insistencia el tema de los disturbios, aunque Antonio Fernández Llorente le dedicó espacio a los reclamos populares ante la pérdida de derechos. Ese canal, con el paso de las horas, destinó algunos espacios a relatar la cacería que las fuerzas represivas del gobierno lanzaron por toda la zona, cuando ya habían concluido la manifestación y las refriegas.

   La Televisión Pública mostró, con una cámara instalada en el recinto del Congreso, las 17 horas del debate que concluyó a las 7.20 del 19 de diciembre de 2017, con la aprobación del ajuste impulsado por el gobierno para cambiar la fórmula de actualización de las jubilaciones, pensiones y de la Asignación Universal por Hijo. 

    Se contaron al menos 14 reporteros gráficos y cronistas heridos por balas de goma de la policía y piedras arrojadas por supuestos activistas que desde la primera línea  apuntaban a las vallas pero terminaron alcanzando a los periodistas, mientras que reporteros de TN fueron atacados por los manifestantes al grito de “son serviles de Magnetto”.

   Asimismo, cuatro trabajadores de la FM La Patriada fueron detenidos arbitrariamente, en apariencia por llevar un pañuelo en la cara, cuando los gases que arrojaban las fuerzas represivas hacía indispensable cubrirse para poder respirar.

   A lo largo de esta jornada continuaron informes, comentarios y opiniones centrados en los disturbios y en una persona en particular, un representante de la izquierda santafesina que fue fotografiado mientras usaba un arma artesanal. Ninguno de estos medios investigó, interrogó a las autoridades o siquiera planteó si la justicia comenzó actuar contra las fuerzas de seguridad que cometieron todo tipo de violaciones a garantías constitucionales.

   En el programa El Regreso por Canal 26, mientras la conductora Laura Rivarola insistía con “los desmanes de los inadaptados”, Andrés Klipphann dijo que una fuente le aseguró que el juez Sergio Torres se mostró muy crítico con la Policía porque de los 70 detenidos solo tres podrían ser eventualmente responsables de alguna infracción. Los restantes fueron detenciones indiscriminadas y claramente arbitrarias.

    Estos medios tampoco recogieron denuncias de la acción de infiltrados. Solamente C5N tomó la denuncia del ex diputado nacional Claudio Lozano, quien declaró que el lunes 18 vio a dos personas que llevaban pecheras de ATE ingresando al Departamento Central de Policía, donde se las quitaron, lo que dejó a la vista que llevaban chalecos antibalas de la policía.

   Y recién el 21 de diciembre, tres días después de la represión, las autoridades anunciaron la separación de un agente de la Policía Bonaerense por tirarle piedras a los policías de la Ciudad de Buenos Aires, con el propósito evidente de desencadenar la represión en gran escala que después se concretó.

   Infiltrados de la Policía de la Ciudad ya habían desencadenado represión el primero de septiembre, en la manifestación en la Plaza de Mayo al cumplirse el primer mes de la desaparición de Santiago Maldonado, en Chubut, durante la operación represiva ilegal de la Gendarmería contra una comunidad mapuche.

   Antes de los hechos del lunes 18, la diputada oficialista Elisa Carrió había dado un consejo a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, hablando de la represión del 14: “Hay que sacar a la Gendarmería y poner más policías de civil”.

   Un ingenioso mensaje circuló por las redes al cabo de la jornada del lunes. Decía:

“El triunfo de los medios hegemónicos es que te indignes por las piedras

y no por la reforma. Así de pelotudo te necesitan…”