Lombardi despide trabajadores para destruir a Télam

 
El jefe de los medios públicos, Hernán Lombardi, puso en marcha una escalada de despidos en la agencia estatal Télam, con el remanido argumento de una sobrepoblación de la planta, que su propia gestión viene engrosando con incorporaciones. Los trabajadores iniciaron de inmediato, el martes 26 de junio, un paro total de actividades, y tomaron las instalaciones en defensa de las fuentes de trabajo.

   
   Decenas de trabajadores afectados comenzaron a recibir notificaciones de despido por la mañana del martes 26, mientras Lombardi, un funcionario que desde la época de su gestión en el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires arrastra denuncias de corrupción, anunciaba por los medios afines al macrismo que se propone llegar a un total de 354 puestos de trabajo eliminados.
 
   Ante el ataque del funcionario gubernamental y sus colaboradores en Télam, los trabajadores se reunieron en asamblea para resolver un paro total y la ocupación y permanencia pacífica en las dos sedes de la agencia en Buenos Aires. 
 
   Un comunicado dice al respecto que “los trabajadores de la agencia, convocados por el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba) y el Sindicato de Trabajadores de Prensa (Sitrapren), celebraron una Asamblea General en la puerta del histórico edificio de Bolívar 531 apenas conocidos los primeros despidos. Se recordaron las exitosas experiencias que revirtieron los cierres de 1996 y 2000 (cuando la agencia también era presidida por Rodolfo Pousá, el actual presidente) y se exhortó a pelear por defender la existencia de Télam y los medios públicos”.
 
   Agrega que “con un extraordinario nivel de cinismo y perversión, Lombardi anunció los despidos masivos como una buena noticia, con un llamado a construir una ‘nueva Télam’ luego de promover una suerte de limpieza ideológica de aquellos trabajadores que -dijo- ingresaron en el gobierno anterior. Un discurso insostenible y falso”.
 
   El comunicado explica que “los despidos consumados hoy responden a trabajadores de todos los sectores, de toda antigüedad, de todas las pertenencias políticas. Lo que hay es un desguace: un proyecto para desmantelar a los medios bajo gestión estatal y entregar el sistema de medios en favor del capital concentrado de la industria”.
 
   Esa industria, como es llamada, está alineada en su gran mayoría con el régimen macrista, que en una de sus primeras acciones, apenas asumió en diciembre de 2015, modificó por decreto la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, usurpando las facultades del Congreso, con la única finalidad de ampliar los márgenes del negocio mediático y comunicacional por parte del grupo Clarín, su sostén principal en la campaña y, ahora, en el gobierno.
 
   Antes de conocer los primeros despidos, los trabajadores agrupados en Sipreba habían denunciado “la existencia de un proyecto cierto, verificado, de ejecución inminente, destinado a desmantelar un medio público fundamental del Estado argentino, con 73 años de vida, a través de la promoción de despidos masivos y la destrucción de su servicio federal, con el objetivo de terminar de acomodar el ecosistema de medios y modelarlo al servicio del capital concentrado”.
 
   La gestión de Lombardi en los medios públicos es una planificada política de destrucción: mantiene a la Televisión Pública en un funcionamiento mínimo, tanto que los fines de semana no paga los salarios necesarios para que se emita el noticiero del canal, en el que ya se anotó el penoso récord de un nivel de audiencia 0,0.
 
   Con la colaboración de los funcionarios macristas que él mismo designó, también causó el derrumbe de Radio Nacional Argentina, que sigue sufriendo un descenso brusco de escucha y cuyas emisoras a lo largo y ancho del país están siendo desguazadas, impedidas de llevar adelante programación local.
   Como es estratégica única del macrismo en todos los campos, el directorio de Télam acusó a la administración precedente de ser culpable de todos los problemas, después de dos años y medio de gestión.
 
   Lombardi apeló una vez más a su discurso sobre medios públicos “plurales”, pero los hechos lo desmienten todos los días y en todos los aspectos. Sin ir más lejos, el lunes 25, día del paro nacional convocado por todas las centrales sindicales, con el país en huelga y después de la conferencia de prensa de dirigentes gremiales, a las 16.30 las primeras cinco noticias que Télam ofrecía en línea a sus suscriptores eran sobre el presidente Macri y sus ministros, todos con pronunciamientos contrarios a los reclamos de los trabajadores.