McCarthy toca el clarín

Comunicadores de la Argentina (COMUNA) repudia la nota publicada por el diario Clarín el domingo 28 de octubre, que hace un relato de las orientaciones políticas de un ciudadano turco como respaldo indirecto a su detención durante la represión en Plaza Congreso y zonas aledañas, cuando se trataba la Ley del Presupuesto 2019.

 
El diario reconstruyó preferencias políticas del detenido, supuestamente identificado con líderes de izquierda, y fisgoneó en su Facebook y en otros detalles, para restaurar en pleno siglo XXI la práctica que hace ocho décadas desplegó el senador estadounidense Joseph McCarthy, fanático anticomunista.
 
El texto en cuestión gira alrededor de las cuentas de redes sociales de Anil Barán y sus presuntas preferencias políticas, diferentes a la ideología y a los íconos reivindicados por este gobierno, como si fueran elementos justificativos de la detención -después de haber recibido balazos de goma-, dejando en un plano casi nulo la arbitrariedad de la detención, practicada a quince cuadras del lugar de la manifestación.
 
Barán se dirigía a realizar un trámite personal y fue interceptado por la policía al salir del subte, en el marco de la cacería que las fuerzas del gobierno acostumbran a desplegar durante y después de manifestaciones opositoras.
 
La “crónica” es ilustrada con una foto del ciudadano sentado junto a una escultura que representa a Ernesto “Che” Guevara. Si todas las personas que hicieron un acto similar o usan algún elemento que muestra al “Che” tuvieran que correr la suerte que Clarín quiere para Barán, no alcanzarían las cárceles del mundo para detenerlas a todas.
 
El texto publicado el domingo, día de mayor tirada de los diarios, refuerza la máxima xenófoba que instauró el Ministerio de Seguridad Nacional sobre la deportación inmediata de los extranjeros detenidos, apoyada enfáticamente por el senador Miguel Ángel Pichetto, quien gozó para ello de amplios espacios en ese mismo medio y en La Nación. 
 
Tomando este discurso puede inferirse que las preferencias políticas de una persona son, para Clarín, motivo suficiente para detener y deportar, aún si no hay pruebas de que el detenido haya causado desmanes, incitado a la violencia o siquiera participado de la protesta, de por sí legítima según estándares democráticos más elementales.
 
La búsqueda de la verdad y la defensa de los Derechos Humanos en el marco de la Constitución Nacional son referencias indiscutibles en el ejercicio del periodismo. Las acciones contrarias a este núcleo de principios denigran a la actividad, evidencian intolerancia y fanatismo, y quedan al borde de la ilegalidad.
 
 
                              Buenos Aires, 29 de octubre de 2018