Mentiras grandes como puentes

Una formidable cantidad de medios de comunicación compartió una patraña informativa en su política editorial favorable al derrocamiento del gobierno venezolano: el corte de un puente fronterizo con Colombia presentado -e ilustrado- como acción decidida para bloquear “ayuda” internacional, cuando esa conexión nunca estuvo habilitada.

   La imagen de dos contenedores y el acoplado de un camión atravesados en el puente Las Tienditas, construido para conectar a la ciudad venezolana de Ureña, en el estado Táchira, con Cúcuta, en Colombia, fue difundida mundialmente a comienzos de febrero, cuando se atribuyó al presidente Nicolás Maduro la decisión de impedir que ingresara al país la “ayuda” organizada por gobiernos involucrados en el proyecto de derrocamiento, incluyendo al de Argentina.

   El Tiempo de Bogotá; El Comercio de Lima; Clarín de Argentina; El País y La Vanguardia; de España; Folha de S.Paulo y O Estado de S.Paulo, de Brasil; ABC de Asunción; El Mercurio de Chile; El País, de Uruguay; The Wall Street Journal, de Estados Unidos, y muchos otros periódicos de los comúnmente llamados serios y prestigiosos, publicaron la misma fotografía, entre el 6 y el 7 de febrero. Varios de ellos lo hicieron en sus portadas.

   Pero el puente Las Tienditas nunca estuvo habilitado, como comenzaron a denunciar usuarios de las llamadas “redes sociales” y escribieron, en Página/12, Felipe Yapur y Ernesto Tiffenberg, poniendo en evidencia que la práctica de las ahora llamadas “fake news” está muy lejos de ser un problema solo presente en soportes como Twitter y Facebook, sino que toma de lleno a los medios tradicionales.

   Algo parecido hicieron estos medios con versiones y fotografías que publicaron con la intención de acusar a las fuerzas de seguridad venezolanas por la quema de dos camiones en otro puente, el Francisco de Paula, el sábado 23 de febrero.

   También en este caso el relato de todos estos medios fue el mismo, para lo cual censuraron denuncias y versiones según las cuales, en una situación confusa, la quema de los dos camiones fue iniciada por activistas del lado colombiano, antes de llegar al punto donde estaba desplegada la Guardia Nacional Bolivariana.

   Respecto de Las Tienditas, la nota de Yapur y Tiffenberg dice que el 6 de febrero no hubo ningún bloqueo del lado venezolano, porque esa conexión binacional jamás fue habilitada. “El puente está bloqueado desde el día en que terminó su construcción, a principios de 2016. En otras palabras, el puente nunca fue inaugurado y hace tres años que muestra la misma impactante imagen de la inmensidad desierta”.

   “La historia de Las Tienditas -prosigue- puede resumirse en pocas líneas. Frente a una frontera colapsada por la intensidad del tránsito, acordaron su construcción los presidentes de Colombia, Juan Manuel Santos, y de Venezuela, Hugo Chávez, en alguno de los escasos momentos en que las relaciones entre los dos países no eran tan malas. Empezaron las obras en 2014 y veinte meses después estaban terminadas. O casi. Colombia nunca construyó las correspondientes instalaciones aduaneras porque ya estaba claro que el puente no se usaría. Las relaciones entre los dos países ya no eran tan buenas. Los colombianos aseguran que por decisión de Caracas. Los venezolanos aseguran que por decisión de Bogotá”.

   Agregan que “la diferencia entre lo publicado y la realidad no es inocente. Presentar al Gobierno venezolano levantando muros en su frontera, para evitar que llegue ‘ayuda humanitaria’ para sus ciudadanos, no contribuye a mejorar la imagen internacional de Nicolás Maduro, justo cuando es en el terreno internacional donde se juega la principal batalla por su continuidad en el cargo”.

   La presión internacional contra Venezuela tuvo un punto elevado el viernes 22 y el sábado 23, cuando los presidentes de Colombia, Paraguay y Chile se reunieron en la zona para apuntalar al opositor Juan Guaidó, quien se autoproclamó presidente en coordinación con el gobierno estadounidense que encabeza Donald Trump.

   Tras ese impulso político, opositores venezolanos apoyados por grupos colombianos intentaron avanzar por dos de los puentes de la zona, el Simón Bolívar y el Francisco de Paula. Todos los relatos de los medios convencionales tuvieron el objetivo de acusar por los actos de violencia a las fuerzas del gobierno venezolano y a sus adherentes. El mismo patrón fue usado para enfrentamientos en la frontera entre Venezuela y Brasil, cuyo gobierno integra también la coalición internacional que quiere provocar el derrocamiento de Maduro, para dejar el país en manos de Guaidó.

   La nota de Yapur y Tiffenberg sobre Las Tienditas, en este enlace:

https://www.pagina12.com.ar/176713-fake-news-el-puente-de-venezuela-aid-live