Netflix, nuevo formato para una práctica antigua

La empresa Netflix representa un recurso todavía novedoso para una práctica que la industria cultural que tiene hegemonía en el mundo ejecuta desde su nacimiento: que el público pague y le dé ganancias formidables por productos que, en una proporción asfixiante, imponen una ideología y una forma de mirar el mundo. Dos especialistas tratan en sendas notas este problema de alta complejidad.

   La sección La Ventana, del diario Página/12 de Buenos Aires, incluyó el miércoles 13 de febrero dos análisis al respecto. “La codicia de Netflix”, firmada por Ezequiel Rivero, becario del CONICET, de la Universidad Nacional de Quilmes, y “¿Por qué Netflix?”, de Leonardo Murolo, doctor en comunicación y docente de la misma casa de estudios.

   Rivero es quien más se enfoca en la responsabilidad editorial de la empresa multinacional a partir del debate sobre ella en la Argentina, por la versión sobre la posible inclusión de una ficción ideada por Jorge Lanata, uno de los exponentes más importantes de las estrategias del Grupo Clarín, en la muy previsible línea de denostar al kirchnerismo.

   El académico recuerda que la industria de Hollywood hacía sus negocios con la venta de contenidos en la mayor cantidad posible de “ventanas”, como las salas, los DVD y la televisión, en tanto Netflix busca “tener contenidos propios y derechos de distribución global por la mayor cantidad de tiempo, para alcanzar audiencias lo más amplias posibles durante periodos prolongados”.

  Agrega un estudio propio sobre la oferta de esta empresa en la Argentina para afirmar después que “de los 90 títulos que aportan los siete países de América Latina y el Caribe que integran el catálogo, 30 abordan temáticas vinculadas con el crimen organizado, el narcotráfico, la corrupción política y la violencia social. Estos números no revelan demasiado si no se tiene en cuenta además que son los contenidos más publicitados y con mayor prominencia o visibilidad dentro del catálogo”.

   Rivero niega que haya imprevisibilidad o azar en la oferta que el sistema hace. “Netflix sí sabe lo que te va a tocar. Cada vez es más claro que tras la pretendida asepsia de llamarse ‘plataforma’, ‘aplicación’ o ’empresa de tecnología’,  Netflix es una empresa de medios audiovisuales que toma decisiones editoriales, tiene ideología e influye en la formación de opinión pública”.

   Por su parte, Murolo destaca el énfasis de la empresa en la “producción propia”, porque “ese es quizás el futuro de su marca, proponernos ver solamente realizaciones originales que lleguen a ser tan ansiadas como las de Universal, Warner o HBO”.

   Más adelante, explica que Netflix expresa “una construcción del gusto algorítmica y envolvente, de la cual es difícil escapar si nos dejamos llevar. Los algoritmos advierten constantes de preferencias que se traducen finalmente en recurrencias narrativas. Series de suspenso, antihéroes, distopías, historias que suceden en los años ochenta y noventa, son elementos vistos hasta el hartazgo en la receta de la serie ideal contemporánea”.

   Aunque el sistema incluye la posibilidad de acceder a material de algunos países que en apariencia no está disponible por otras vías, hay que tomar en cuenta que la empresa “eligió previamente cuáles series y por lo tanto cuáles imaginarios sobre esos países mostrarnos”.

   A propósito del debate en el país sobre la iniciativa del exponente del Grupo Clarín y el intento de Netflix por deslindar responsabilidades, Murolo expresa que “Netflix es la misma empresa que no deja disponible en Argentina su documental ‘The Panama Papers’ y que produjo en Brasil la serie ‘O Mecanismo’, en la que intervenía generando representaciones sobre la Operación Lava Jato, contra Lula da Silva y Dilma Rousseff”.

   La nota de Rivero, en este enlace:

https://www.pagina12.com.ar/174665-la-codicia-de-netflix

   La nota de Murolo, en este:

https://www.pagina12.com.ar/174666-por-que-netflix