Oleada de crímenes en Colombia, con complicidad mediática

Los medios de comunicación hegemónicos en Colombia trabajan intensamente para que la paz sea una oportunidad para que grandes empresas nacionales y multinacionales se apropien de las riquezas naturales, ahora que las FARC dejaron las armas. Para ello, ocultan una oleada de crímenes en curso en el país. Así lo afirmaron dirigentes humanitarios y políticos en un debate realizado en Medellín.

  

 

Por Hugo Muleiro desde Medellín, Colombia.

   “Los empresarios, los militares, los medios de comunicación, no están respondiendo todavía por el lucro que obtuvieron con la guerra”, dijo Jaime Caycedo, quien integra la Comisión de Seguimiento y Verificación de los acuerdos de paz firmados en La Habana.

   Un panel sobre la situación de los derechos humanos en el mundo se realizó el martes 11 de julio en la ciudad colombiana de Medellín, en el marco del Festival Internacional de Poesía, que centró su programación y actividades en el reclamo de la consolidación de la paz en Colombia, bajo el lema “Construyendo el país soñado”.

   En el Museo Casa de la Memoria, abrió el panel Bianca Jagger, militante humanitaria y Premio Nobel Alternativo de la Paz, quien advirtió que está ocultándose al mundo que centenares de defensores de los derechos humanos y del medio ambiente están siendo asesinados en el mundo, en la mayoría de los casos con complicidad o inacción de los gobiernos.

   Mencionó en particular el caso de Berta Cáceres, ambientalista asesinada en 2015 por fuerzas especiales del gobierno que reciben entrenamiento estadounidense.

   El mundo vive una “epidemia de asesinatos” de este tipo: fueron 281 víctimas en 2016. En la división por países, Brasil ocupó el primer lugar, Filipinas el segundo y Colombia el tercero, informó.

   Son crímenes que se cometen, siguió Jagger, para “paralizar, atemorizar y desmovilizar a los pueblos, sobre todo los que defienden sus tierras y sus recursos”.

   En lo que va de 2017, agregó, 25 dirigentes humanitarios, sindicales, campesinos y ambientalistas fueron asesinados en Colombia, en un ambiente de “impunidad total, con colaboración de los gobiernos y los ejércitos”.

  

(Foto: Bianca Jagger exponiendo)

   Esta oleada de crímenes es ocultada a la población, como dijo después Adriana Arboleda, de la Corporación Jurídica Libertad de Colombia.

   Mencionó en particular que el diario El Heraldo de Barranquilla publicó el domingo 9 una nota firmada por Abelardo de la Espriella, abogado de uno de los grandes estudios del país, especializado en la defensa de paramilitares y otros criminales al servicio de la derecha local. En esa nota, el “prestigioso” doctor pidió el asesinato del presidente venezolano, Nicolás Maduro, “y fue muy aplaudido por un coro” surgido de los partidos conservadores.

   Caycedo, quien es también secretario general del Partido Comunista, advirtió que el proyecto de paz no se afianzará ni será real si no se exponen y condenan las continuas violaciones a los derechos humanos que comete el gobierno actual y los anteriores y “el genocidio vivido en el país”.

   Como integrante de la Comisión de Acompañamiento, dijo que Colombia enfrenta el gran desafío de “garantizar la vida de los ex combatientes” de las FARC, algunos de los cuales son atacados, pero también “de los militantes de los derechos humanos, dirigentes sociales, indígenas, sindicalistas”, objeto de acciones de violencia por los planes de grandes empresas locales y multinacionales de apropiarse de los recursos naturales, en especial el petróleo, la minería y el agua.

   Para lograr la paz “hay que desmantelar los carteles mafiosos de los medios de comunicación hegemónicos, que expresan el mismo odio de hace medio siglo, que destinaban a los comunistas, a los liberales”, y en general a cualquier adversario de los conservadores.

   Caycedo mencionó otro hecho ocultado a la población local y en las noticias que se difunden en América Latina: el gobierno no está cumpliendo la Ley de Amnistía prevista en los acuerdos de paz, aprobada y que está vigente, y no está liberando a los guerrilleros prisioneros, que se lanzaron a una huelga de hambre.

   “Hay una enorme cantidad de crímenes en las zonas veredales (asentamientos rurales, NDR) de desmovilización, y hay una expansión del paramilitarismo, que incluso está llegando a regiones donde antes no operaba”, para eliminar a quienes se opongan a actividades como la minería.

   Relató que en una reunión del presidente Juan Manuel Santos con los integrantes de la Comisión de Seguimiento, ante las denuncias de los crímenes de los grupos paramilitares el mandatario preguntó a una representante de la región del Cauca “dónde están esos paramilitares”. La interlocutora le respondió: “Presidente, ahí donde están el ejército y la policía. Allí los va a encontrar”.