Osvaldo Bayer, la pureza de la conciencia anárquica

El historiador, investigador, ensayista y periodista argentino Osvaldo Bayer murió el 24 de diciembre a los 91 años. Sus anhelos por la justicia -decía que su sueño era el “socialismo en libertad”- y una intensa actividad totalmente consecuente con ellos, hicieron huella en el país en las últimas décadas. El también historiador Horacio González lo despide definiéndolo como expresión de “la pureza de la conciencia anárquica”.

   La noticia se conoció pasado el mediodía del 24. Uno de sus hijos, Esteban, difundió una carta pública en la que dice que “hace semanas que Osvaldo tenía necesidad de partir”, porque le molestaba la inactividad y pensaba en viajes a los más variados puntos del país para apoyar reclamos por violaciones a los derechos humanos, por la violencia gubernamental, por el abandono de escuelas rurales o por el reiterado avasallamiento a los pueblos originarios.

   Y, escribe Esteban Bayer, el luchador “Decidió partir. Como buen anarco y para joder a todos los que prendíamos las velas de un arbolito verde, eligió la fecha exacta. Lo constataron entre lágrimas las nietas en Hamburgo: el abuelo se fue jodiendo a la iglesia . En su ley”.

   Bayer nació en Santa Fe, el 18 de febrero de 1927. Estudió Historia en la Universidad de Hamburgo en los 50 y, al regresar a la Argentina, emprendió investigaciones históricas y escribió sus primeros guiones cinematográficos, al tiempo que comenzó a descollar con su labor periodística, incluyendo en ello participación sindical.

   Su mirada aguda sobre el accionar depredador y genocida que caracteriza a las clases dominantes argentinas se enfocó especialmente en la Patagonia. En 1958 fundó “La Chispa”, a la que definía como “el primer periódico independiente de la Patagonia”. La represión estatal se abalanzó sobre él ya hace más de medio siglo, con innumerables capítulos, pero especialmente cuando publicó “Severino Di Giovanni, el idealista de la violencia”, en 1970, y “La Patagonia rebelde”, en tres tomos, entre 1972 y 1974.

   Participó entonces de la elaboración del guión de la película “La Patagonia rebelde”, protagonizada por Héctor Alterio. Las amenazas de la Alianza Anticomunista Argentina lo forzaron al exilio, en 1975. Se radicó en Berlín oeste hasta el fin de la dictadura cívico-militar, en 1983.

   Pero, en algunos períodos, la recuperación democrática no le garantizó el cese de hostilidades de los más poderosos del país y sus representantes, aún en las “instituciones republicanas”. El Senado lo declaró “persona no grata”, por iniciativa de Eduardo Menem, hermano del presidente Carlos Menem, por su iniciativa ciudadana de unir a la Patagonia y constituir un solo territorio entre Argentina y Chile como primer paso para un Mercado Común Latinoamericano. Recién en 2008 la Cámara alta corrigió el agravio.

   Ante el fallecimiento, historiadores, investigadores, académicos y escritores expresaron su pesar pero sobre todo destacaron la tenacidad y la convicción que guiaron todas sus luchas.

   Entre ellos Horacio González, el ex director de la Biblioteca Nacional, escribió en Página/12 que Bayer siguió siempre “la línea que tendían en la historia los más desahuciados, los de abajo, los amasados con un barro sagrado que ni ellos conocían. Sean las prostitutas de un pequeño poblado en la Patagonia, sea el anarquista expropiador Di Giovanni. Mujeres y hombres puros, cuya pureza estaba antes de las ideologías y precedía a las acciones con rostro político”.

   “La pureza de la conciencia anárquica, en Bayer, equivalía al primer día de la Creación, un cuerpo diáfano de pasiones aun no desprendido enteramente de la naturaleza. Lo que resultaba una enorme atracción en su verbo era que escribiera libros de historia basándose solamente en la convicción que en algunas conciencias elegidas, existía un alma preconcebida en la disposición hacia una justicia entera, cósmica. Anarquismo individualista”, agrega.

   También sostiene que “el escritor Bayer no carecía de documentación, por el contrario, abundaba en papeles, pero su método de encarar las escenas de escritura partía de la historia oral. Es evidente que antes de la madeja de hechos del pasado, buscaba el último recinto moral que guiaba los comportamientos humanos”.

   (https://www.pagina12.com.ar/164347-anarquismo-como-ligadura-moral)

   En el mismo diario se recordó en un artículo una entrevista que dio a Felipe Pigna para la Televisión Pública, años atrás. Bayer recordó entonces la historia del Indio Arbolito, de los ranqueles, quien ajustició al coronel Rauch. Cuando en 1963 hizo un relato en público de esa historia, evocó, fue encarcelado.

   En la entrevista con Piña, recuerda el artículo, dijo: “Siempre sueño con el socialismo en libertad, es la única forma de hacer el socialismo creo yo, y lo cantamos en nuestro himno nacional desde 1813: ‘Ved el trono a la noble igualdad, libertad libertad, libertad'”.

   “Igualdad con libertad, no a través de ninguna dictadura, aunque sea del proletariado”, explicó.

   En tanto, el escritor Eduardo Jozami, docente universitario, defensor de los derechos humanos y también periodista, escribió: “La muerte de Osvaldo Bayer nos golpea aún más en estas Fiestas que no pueden sino ser tristes en este país saqueado y humillado que nos toca vivir. Quizás no sea excesivamente optimista, sin embargo, pensar que su recuerdo inevitable, su presencia siempre inquietante, servirán para compensar la banalización que hoy nos domina, para pensar en los que sufren”.

   Más adelante dice: “En las cercanías de los 100 años de la Semana Trágica, recordamos con Osvaldo a los asesinados de Vasena (la matanza de obreros en enero de 1919 en Buenos Aires, NDR), a los de la Patagonia Rebelde, a los anarquistas salvajemente reprimidos. Infatigable luchador por los Derechos Humanos, en las últimas décadas de su vida defendió consecuentemente a los pueblos originarios, combatiendo todos los intentos de justificar el genocidio que tuvo su máxima expresión en la Campaña del Desierto”.

   (https://www.pagina12.com.ar/164332-bayer-el-gran-cronista-de-nuestra-verguenza)

 

25/12/2018