Por una comunicación no sexista

La calles se van colmando. Las mujeres, las lesbianas, las trans salen de las bocas de subte, se bajan de los colectivos, vienen caminando. Y se van juntando de a poco hasta ser cientos, miles y decenas de miles. Los colores, los cantos, la diversidad y la alegría inundan las calles del centro de la Ciudad de Buenos Aires, así como también de diversas ciudades del país y del mundo. Eso pasa este 8 de marzo, fecha en la que por tercer año consecutivo se realiza el Paro Internacional de Mujeres.

(Foto: Emergentes)

Como cada vez que en los últimos años los movimientos feministas movilizan o se reúnen asambleariamente, la mayoría de los medios no habla de ello. Sí informan acerca de “disturbios” “provocados” por “mujeres descontroladas” o “violentas” o “radicales”. Tampoco mencionan las redadas policiales posteriores a las marchas.

Eso es lo que suele pasar en la prensa argentina, en la que las coberturas carecen de perspectiva de género y eso es lo que COMUNA ha identificado en la gran mayoría de casos en los que existe una noticia con una mujer o varias como protagonistas de la historia. Puede tratarse de femicidios, o de una mujer que es acusada de matar a un varón, o de notas en las que el eje es una atleta, o de una científica o una madre.

En este espacio trataremos de poner en evidencia ese tratamiento mediático, del que se carece de estadísticas.

Y como se mencionó en otro artículo publicado por COMUNA, las verdades están ahí y la prensa tiene la responsabilidad social de reflejar tanto los hechos como los movimientos que se suceden en una sociedad. Las mujeres, las lesbianas, las trans vienen desarrollando asambleas y encuentros que producen documentos de combate al patriarcado y críticas al sistema capitalista. Toda esa discusión no se refleja en su envergadura en la prensa pero avanza como una ola gigante.