Preocupación y condenas por los ataques a periodistas

Los corresponsales extranjeros expresaron su preocupación por los ataques a trabajadores de prensa cometidos el jueves 14 de diciembre en Buenos Aires, en medio del gigantesco operativo represivo montado por el gobierno de Mauricio Macri en la zona del Congreso. Otras organizaciones y entidades sumaron su condena.

   Más de veinte cronistas, fotógrafos, camarógrafos y otros trabajadores fueron objeto de ataques, cuando cinco fuerzas de seguridad a órdenes del gobierno reprimieron indiscriminadamente a civiles, incluyendo a personas que no participaban de la manifestación de protesta contra el proyecto de quita de fondos a los jubilados, pensionados y destinatarios de subsidios.

   La Asociación de Corresponsales Extranjeros en la República Argentina difundió el sábado 16 un comunicado en el que “hace presente su preocupación por los hechos de violencia sufridos por profesionales de la comunicación el día 14 de diciembre de 2017”.

   “Como gremio que aúna a los profesionales de la prensa extranjera, no podemos permanecer indiferentes antes las situaciones de violencia de las que fueron víctimas colegas nuestros, con independencia de su origen, y por ello formulamos un llamado a las autoridades de la República Argentina a velar por el ejercicio pleno y seguro de nuestra profesión”, dice el pronunciamiento.

   Por su parte, la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN) “repudia la violenta y generalizada represión desatada por al menos cinco fuerzas de seguridad (Gendarmería Nacional, Policía de Seguridad Aeroportuaria, Prefectura Naval Argentina, Policía Federal y Policía de la CABA) mientras el gobierno intentaba aprobar su proyecto de Reforma Previsional, y denuncia que cerca de una decena de
trabajadores de prensa resultaron atacados y heridos por uniformados,
dentro y fuera del Congreso Nacional”.

   En su espacio oficial, la Federación que agrupa a sindicatos de base de todo el país dice que “en distintos episodios a lo largo del día, los uniformados atacaron y dispararon a quemarropa contra periodistas y reporteros gráficos”.

   Cita, entre otros, el caso de Pablo Piovano, reportero gráfico, quien “recibió diez impactos de bala de goma, disparados a 50 centímetros de distancia por un efectivo de la Policía Federal. También fueron baleados con postas de goma el reportero gráfico Germán García Adraste (Clarín), el corresponsal de ANRed Federico Hauscarriaga y el fotógrafo Leandro Teysseire (Página 12)”.

   Asimismo, recuerda que el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SIPREBA) denunció que dentro del edificio del Congreso Nacional “fueron agredidos el periodista Nicolás Fiorentino (editor de Letra P, ex redactor de Crítica, golpeado en el rostro por un efectivo de seguridad), Guido Rodríguez, camarógrafo de C5N que recibió un balazo de goma en el abdomen, y Marcelo Silvestro (Perfil), que terminó con heridas al igual que un cronista de América TV”.

   “La FATPREN manifiesta su solidaridad con los trabajadores agredidos y exige al gobierno nacional la inmediata liberación de los detenidos y que garantice el respeto irrestricto a la libertad de prensa, pilar indispensable de la democracia, tal cual lo determinan la Constitución Nacional y el Estatuto del Periodista Profesional (Ley 12.908). Eso significa que los trabajadores de prensa no deben ser molestados, ni heridos, ni perseguidos, ni asesinados por desarrollar su labor”, agrega.

   COMUNA había dicho el jueves que el accionar de las fuerzas represivas del gobierno macrista representa una violación al derecho a informar, al derecho del pueblo a estar informado y a la libertad de expresión, todas garantías custodiadas por la Constitución.

   Estos y otros pronunciamientos contrastan abiertamente con el relato oficial difundido por medios afines al macrismo. El viernes 15, los diarios Clarín y La Nación encabezaron sus portadas con fotografías que muestran únicamente a manifestantes arrojando piedras y otros elementos. En esas imágenes no se ve a un solo integrante de las fuerzas gubernamentales que lanzaron la represión indiscriminada, con la finalidad evidente de hacer creer a su público que la violencia tuvo como únicos responsables a los civiles.

   También se pronunciaron sobre estos hechos otras dos entidades, el llamado Foro de Periodismo Argentino (FOPEA), que en su espacio oficial dice que “repudia las agresiones sufridas por periodistas en la tarde de este jueves en los alrededores del Congreso de la Nación en el marco de la Marcha en contra de la Reforma Previsional y dentro mismo del recinto luego del levantamiento de la sesión”.

   “Como consecuencia del accionar represivo de las fuerzas de seguridad, de la violencia de manifestantes minoritarios y hasta de un empleado de seguridad de la Cámara de Diputados de la Nación, varios colegas y trabajadores de prensa resultaron heridos y afectados en su trabajo”, agrega.

   En la noche misma de estos ataques a los trabajadores de comunicación, directivos de este Foro compartieron un encuentro social con funcionarios del gobierno, entre ellos la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, acusada como responsable directa de los ataques represivos.

   También se pronunció la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA), la cámara patronal que fue opositora acérrima al gobierno en funciones en el país hasta diciembre de 2015 y que combatió intensamente contra la ley aprobada en 2009 para democratizar el sistema de medios en el país (Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, 26.522).

    La entidad empresarial dice que “reitera su condena frente a los hechos de violencia sucedidos contra trabajadores de prensa por parte de fuerzas de seguridad en los alrededores del Congreso de la Nación, mientras se producían manifestaciones, y se solidariza con los agredidos”.

   En el caso de ADEPA, también celebró un encuentro social con autoridades de máximo rango del gobierno, entre ellos Bullrich y el jefe de Gabinete, Marcos Peña, quien tras los actos represivos generalizados acusó a los manifestantes de haber causado la violencia, lo cual está desmentido por decenas de registros periodísticos. Sin embargo, este encuentro social se había realizado el miércoles 13 por la noche, antes de que el gobierno lanzara la represión y no después, como en el caso de FOPEA.

   Fuentes:

ACERA, en su muro en Facebook.

https://fatpren.org.ar/frente-a-la-represion-estatal-unidad-y-lucha-contra-el-ajuste/

http://adepa.org.ar/

http://www.fopea.org/