Reclamo internacional a Ecuador por acciones contra Assange

Escritores, dirigentes políticos, legisladores y académicos de quince países reclamaron al gobierno de Ecuador por haber cortado las comunicaciones a Julián Assange, el periodista de WikiLeaks que se refugió en la embajada de ese país en Londres en medio de acusaciones en su contra que atribuye a la determinación estadounidense de castigarlo por sus revelaciones sobre crímenes cometidos en varios países.

   Assange, nacido en Australia en 1971, se refugió en la embajada ecuatoriana el 19 de junio de 2012. El gobierno del presidente Rafael Correa le otorgó el asilo político y más tarde la ciudadanía ecuatoriana. El gobierno del Reino Unido se niega a darle el salvoconducto, habitual para los asilados, para que pueda viajar a Ecuador.

   El brusco cambio de rumbo político y en las relaciones internacionales que impuso el presidente ecuatoriano Lenín Moreno, quien asumió el cargo en mayo de 2017 e inmediatamente se enfrentó con su predecesor y con los postulados de la fuerza que lo llevó al cargo, se expresa ahora en esta medida contra Assange.

   Así, una petición internacional para que Moreno revea esta decisión hostil hacia una persona protegida por el estatus internacional del asilo y que además es ciudadano ecuatoriano está siendo respaldada en numerosos países, y ya cuenta con el apoyo de Frei Betto, escritor brasileño; Joao Pedro Stédile, del Movimiento de los Sin Tierra, de Brasil; Piedad Córdoba, dirigente política y militante humanitaria de Colombia; y Juan Carlos Monedero, dirigente de Podemos, de España.

   También firman la petición la senadora boliviana Carola Arraya y la diputada de ese país Sonia Brito; los ex diputados nacionales argentinos Carlos Raimundi y Alicia Castro, y la escritora de ese país Stella Calloni, entre muchos otros.

   Se suman numerosos periodistas o entidades de ese sector (entre ellas COMUNA), investigadores, antropólogos, organizaciones feministas y cineastas.

   El texto que todos ellos avalan expresa que “si alguien ha contribuido a documentar los circuitos ocultos de la intervención de la CIA, el Pentágono y el Estado norteamericano en la vida de las personas y de los otros estados ése es Julian Assange. Su trabajo en WikiLeaks es invaluable para todos quienes comparten la lucha por la democracia y la autodeterminación”.

   Agrega que con seis años como asilado, encerrado en la embajada y habiendo obtenido la ciudadanía ecuatoriana, el nuevo gobierno de ese país “sorpresivamente ha decidido cortarle el acceso a internet y a todo tipo de comunicación con el exterior, colocándolo en una especie de ‘celda de castigo’ por haber enviado un tuit incómodo”.

   Los firmantes advierten que “la seguridad, integridad, salud mental y derechos políticos de Assange están siendo vulnerados. Llamamos al gobierno de Ecuador a restablecer las condiciones de su asilado, y ahora también ciudadano Julian Assange, y a seguir insistiendo en la posibilidad de su traslado a Ecuador, para que pueda nuevamente vivir en libertad”.

   El periodista y programador australiano-ecuatoriano “está en peligro y con él también la libertad de información, expresión y autodeterminación. Tememos que se avance hasta la cancelación del asilo o medidas similares. La decisión tomada por el gobierno de Ecuador lo ha puesto en riesgo. La integridad y la vida de este insustituible luchador por la libertad está en sus manos”.

   Los organizadores de esta petición reciben adhesiones en la dirección anacecena@gmail.com

   Assange se refugió en la embajada de Ecuador cuando recrudecieron en Suecia, donde había residido, acusaciones en su contra de abuso sexual, en un caso, y de violación en otro. El periodista negó las imputaciones, que fueron desbaratándose con el paso de los años. Los cargos fueron retirados en uno de los casos por la fiscal que las había hecho y restituidas en instancias superiores, en un ir y venir que Assange atribuye a un propósito de fondo: que sea extraditado finalmente a Estados Unidos, que quiere castigarlo por sus revelaciones en WikiLeaks.

   Representantes de sectores ultraconservadores de Estados Unidos pidieron la muerte del periodista. Así lo hizo Saran Palin, en noviembre de 2010. La ex gobernadora de Alaska y quien fue candidata a la vicepresidencia reclamó al entonces presidente Barack Obama que lo capturara y que le dedicara el mismo trato previsto para supuestos representantes de Al Qaeda, es decir la muerte.

   Bill O’Reilly, presentador del grupo Fox, pidió públicamente el asesinato de todos los representantes de WikiLeaks y de quienes proporcionen los documentos que permiten conocer algunos de los crímenes que las tropas estadounidenses cometen en todo el mundo.

   En ese contexto, la empresa internacional PayPal, de pagos por internet, bloqueó las cuentas de la organización de Assange con el propósito de paralizarla.

   Una fundación alemana que envía donativos a WikiLeaks fue amenazada oficialmente por autoridades de ese país, con la excusa de no haber proporcionado “información contable”.