Solidaridad con las Madres

Plaza

Comunicadores de la Argentina (COMUNA) se solidariza con las Madres de Plaza de Mayo, en cuya lucha reconoce el punto central para que fueran posibles todos los avances democráticos logrados en el país, ante el ataque perpetrado en la ciudad de La Plata.

   La agresión, que fue netamente política, concebida con una mecánica que evoca las prácticas más oscurantistas, es equiparable a cada uno de los ataques sufridos por las Madres desde que emprendieron la búsqueda de verdad, memoria y justicia ante el terrorismo de Estado.

   El jueves 26 de marzo, agrupaciones políticas, sociales, trabajadores y trabajadoras de la educación y la comunicación, intelectuales y dirigentes y miembros de otros sectores se sumaron a la marcha de las Madres en la Plaza.

   La ministra de Cultura de la Nación, Teresa Parodi; el titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA), Martín Sabbatella; el subsecretario de Derechos Humanos, Luis Alén; el director de Prensa y Comunicación del Archivo Nacional de la Memoria, Marcelo Duhalde; y el secretario de la Sedronar, Juan Carlos Molina, expresaron personalmente la solidaridad con las Madres.

   Junto a ellos estuvieron militantes de varias agrupaciones, como Unidos y Organizados, Peronismo Militante, La Cámpora, Descamisados y Nuevo Encuentro.

   Asimismo, concurrieron el secretario general de SUTEBA, Roberto Baradel, e integrantes de Carta Abierta y de COMUNA.

   Hebe de Bonafini, en cuya figura se centró el ataque a las Madres consumado en la capital bonaerense, describió como “un gran mimo, un gran abrazo”, la presencia en la Plaza, donde todas las integrantes de la asociación recibieron vivas, saludos y expresiones de cariño y respeto.

   Al dirigirse a los presentes, Hebe dijo que no le pareció una “novedad” la agresión ni le sorprendieron sus responsables: “No por nada las Madres nunca firmamos un documento” con ellos, explicó. Pero sobre todo, prosiguió, “quiero hablarle a mis hijos, a nuestros hijos, a los 30.000, y les quiero decir: queridos hijos, los mismos que a ustedes los trataron de ‘terroristas’, de ‘foquistas’ y de ‘inútiles’, son los que quemaron el muñeco y muchos aplaudieron y otros hacen silencio, y son cómplices. Muchos me vinieron a decir que son de HIJOS con puntitos; sin puntitos o como sea, no quiero que me traigan los problemas a mí; si no saben, que los echen, que lo hagan público con nombres y apellidos, que digan que fulano o mengano están expulsados porque no se puede hacer una cosa tan baja, tan sucia y tan deshonesta”.

   “La pelea es política, pero como ellos no tienen política, tienen que pelear desde lo más bajo y lo más sucio. Las Madres sí que tenemos política. Siempre les ha dolido que las Madres no cobráramos la reparación económica, que no les pusiéramos precio a la vida de nuestros hijos, siempre les dolió a los que vendieron la sangre de sus hijos; siempre les dolió que socializáramos la maternidad, que fuéramos Madres de los 30.000, que nos jugáramos por todos los pibes, pero no solo ahora, antes también, cuando sacamos a los pibes de las manos de los milicos”.

   Dirigiéndose a los más jóvenes, Hebe prosiguió: “Ustedes son nuestros hijos, nuestros hijos viven en ustedes, en los honestos, en los que hacen política como ellos querían, nuestros hijos amaban la política”. Ellos, agregó, “dieron sus vidas para que podamos estar hoy aquí”.