Tiempo de resistencia

El 7 de junio como fecha que simboliza el anhelo de la comunicación democrática, la libertad de expresión y el derecho a la información del pueblo argentino llega en medio del panorama más adverso desde que la democracia fue recuperada, en 1983.

(Foto: Fatpren)

   El gobierno macrista se puso en marcha, en diciembre de 2015, anunciando el “fin de la guerra al periodismo”, pero en verdad lanzó acciones que, una tras otra, redundan en miles de voces acalladas, medios cerrados, y hostilidad, persecución y violencia contra comunicadores que no son mirados con simpatía por el poder.

   El resultado es que la población argentina está privada actualmente de su derecho a acceder a información y opinión en flujos acordes con el sistema democrático. Los espacios que no responden al discurso del establishment y del gobierno que lo expresa, y que resisten o denuncian sus operaciones y manipulaciones, son cuantitativamente la minoría y están acechados.

   Fuentes de organizaciones sindicales calculan que, desde diciembre de 2015, perdieron sus puestos de trabajo periodístico unas tres mil personas.

   Esto expresa un golpe directo a las condiciones de vida en democracia y está acompañado por operaciones hostiles a medios que no sirven a los intereses del gobierno, que los acosa con manipulación de los tribunales de justicia, manejo arbitrario de la publicidad estatal y hasta presiones a empresas privadas para que retiren anuncios de los medios que el macrismo quiere acallar.

   También derivan en vulneraciones al derecho del pueblo a estar informado cada una de las maniobras y montajes comunicacionales armados por el macrismo y sostenidos a ojos cerrados por los medios afines.

   Así, este 7 de junio requiere a los trabajadores del periodismo y la comunicación la resistencia coordinada ante una situación que combina el accionar inescrupuloso e irresponsable de las patronales con la estrategia expresa del gobierno para que en el país existan únicamente los medios alineados con sus intereses.

                                                                          Buenos Aires, 7 de junio de 2018