Tío Sam y el pistolero

El gobierno de Estados Unidos, dice Clarín el viernes 24, ya tiene “información” sobre el dinero de los “sobornos del kirchnerismo” en cuentas en el exterior. Está dispuesto a “colaborar” pero pone una condición: que sea el pistolero Bonadío el que avance en esta línea. Esta ayuda desinteresada no es solo en pos de la cada vez más remota reelección de Macri. Hay platita en juego.

   Son datos casi autoinculpatorios para el fotocopiazo que se publican con la firma de Bonelli, quien sin citar fuente precisa, como es su costumbre, dice haber accedido al detalle de una reunión del vicejefe de gabinete, Quintana, y otros dos funcionarios, con los “gurúes” de Wall Street, inversores, banqueros, gente de esa calaña.

   Estas bellas personas le dijeron a Quintana que el gobierno de Estados Unidos está dispuesto a dar “información confidencial” sobre la “ruta del dinero”: bancos, cuentas de “sobornos del kirchnerismo”. La condición: que sea Bonadío el que avance, el que empiece a buscar en el exterior, y a él se le responderá.

   Y agrega sobre el gobierno de Estados Unidos: “está claro que ve con beneplácito la limpieza de corrupción en América Latina. El objetivo: frenar el avance de China”. Es decir, arrebatarle los negocios conseguidos usando las acusaciones de corrupción para ello. Este juego geopolítico y económico ya había sido mencionado en La Nación por Carlos Pagni, hombre de cierta inteligencia.

   Sin ningún pudor, o acaso sin darse cuenta, Bonelli dice que estas maniobras se consuman entre gobiernos, cuando se supone que está en curso una investigación “independiente”, como dicen al unísono Pichetto y Marcos Peña. En efecto, escribe que el gobierno de EEUU “ya tiene muchos detalles de las cuentas” y que el gobierno de Macri “habría sido notificado”.

   Esta reunión de Quintana con gurúes fue grabada y hubo una traición al acuerdo de secreto absoluto, dice Bonelli, y por eso sabe que los banqueros dijeron que tienen miedo a que Argentina entre en default.

   Quintana, para defender al gobierno, cometió un “sincericidio”, en palabras de Bonelli: “Hay mejoras en el frente fiscal que no se pueden anunciar porque nos perjudicaría en lo político, como por ejemplo la caída del salario real”.

   Los banqueros preguntaron si está garantizada la reelección de Macri. Quintana les respondió que está garantizado que Cristina “no puede ganar un balotaje” a raíz del fotocopiazo.

   “Y el peronismo racional no existe electoralmente”, remató Quintana, según Bonelli. Si esto fuera verdad, tendríamos una rareza política: Quintana coincide ciento por ciento con Cristina en que Pichetto, adorado exponente del “peronismo racional” en notas de Clarín y La Nación, no puede ganar elecciones presidenciales.