Una investigación demuestra la censura que se padece en Brasil

 

fora-temer

Diarios y canales de televisión de Brasil censuraron la huelga realizada en el país el 11 de noviembre y las protestas de decenas de miles de personas en más de veinte ciudades. Una investigación pone en evidencia que en algunos casos les dieron un espacio mínimo, pero solo con el ánimo de mostrar calles cortadas y trastornos para los conductores.

   La huelga y manifestaciones del viernes 11 se realizaron para protestar contra el proyecto del régimen de Michel Temer de imponer una reforma constitucional a fin de congelar durante dos décadas las inversiones estatales en salud, educación y cultura. La oposición sostiene que esto llevará a un retroceso gravísimo en el acceso de la población a derechos esenciales.

   Los grandes grupos de medios privados que fueron decisivos en las maniobras que derivaron en el golpe de Estado que derrocó a la presidenta Dilma Rousseff actúan ahora con un blindaje completo al régimen de Michel Temer, lo que tiene un paralelismo muy significativo con las políticas editoriales de las empresas periodísticas argentinas frente al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y frente al de Mauricio Macri.

   En el caso de Brasil, la investigación fue hecha por el Foro Nacional por la Democratización de la Comunicación, con la conducción de Pedro Rafael Vilela, periodista y profesor de la Universidad de Brasilia.

   La nota, publicada en el portal de izquierda Carta Mayor (www.cartamaior.br) detalla las comprobaciones hechas en los espacios televisivos con más audiencia y en los diarios que tienen circulación mayor.

   Pone el caso del “Jornal Nacional”, de Globo, que “decidió simplemente no exhibir un segundo siquiera de los actos que paralizaron algunas de las mayores ciudades del país”.

   Globo News, canal de noticias por sistema pago de la misma empresa (el equivalente al “TN” de Clarín), que durante las manifestaciones favorables al juicio político a Rousseff “dedicó prácticamente la totalidad de su programación” a ello, en este caso incluyó notas cortas, con énfasis en los problemas de tránsito en las ciudades y sin incluir, ni una sola vez, la voz de los organizadores de la protesta.

   En particular el programa “Estudio I”, que va de lunes a viernes desde las 14, censuró la información sobre las causas de la huelga y las manifestaciones y, dice la investigación, “el programa dedicó más tiempo al sitio de consejos económicos de moda de la hija de Donald Trump que a la huelga nacional”.

   En la red televisiva Record hubo un despacho de 37 segundos. Se diferenció, dice el estudio, SBT Brasil, que ofreció la cobertura más amplia, con 4’27”. Aunque puso énfasis en los problemas para el tránsito, al menos incluyó declaraciones de dos de los convocantes, de la Central de Movimientos Populares y de la Central Única de Trabajadores.

   El panorama es parecido en los diarios. Entre ellos Folha de S. Paulo, diario que presume de pluralista y que, en esa impostura, suele incluir algunos artículos de políticos o académicos con posturas democráticas y progresistas. En la edición del 12 de noviembre, día posterior a la huelga y a las manifestaciones de trabajadores y estudiantes, no dedicó una sola línea al tema.

   La nota completa, con muchos otros detalles de la investigación, y que incluye datos de una cobertura netamente favorable al oficialismo en el canal público de televisión, está disponible en el enlace siguiente:

http://cartamaior.com.br/?/Editoria/Midia/O-dia-nacional-de-greve-e-o-silencio-militante-da-midia/12/37239