Una periodista de Jujuy fue despedida por razones políticas

Una agrupación de periodistas de Jujuy expresó su repudio al despido que los propietarios del diario El Tribuno Jujuy impusieron a Mariana Mamaní, después de un largo período de hostilidad por su trabajo profesional en torno de temas que incomodan al régimen de Gerardo Morales, como los derechos humanos y sociales y los juicios por delitos de lesa humanidad.

   La entidad, Periodistas Unidos Autoconvocados de Jujuy, responsabilizó al propietario del diario, Rubén Rivarola, quien pese a ser dirigente del Partido Justicialista lleva una línea editorial completamente afín a Morales.

   “Luego de atravesar por diversos episodios de presiones y sanciones injustificadas, la periodista recibió finalmente la notificación de que el empresario Rivarola decidió ponerle fin a una relación laboral de 15 años”, explica el pronunciamiento.

   Agrega que “no se nos escapa que el hostigamiento del que ha sido objeto nuestra colega durante los últimos tiempos está vinculado con un giro en el diario El Tribuno Jujuy, cuyo propietario, a pesar de ser diputado provincial y presidente del Partido Justicialista local, mantiene una línea editorial completamente afín al gobierno provincial del radical Gerardo Morales”.

   La agrupación se remite a su Manifiesto, que dio a conocer cuando se conformó, hace más de un año, para afirmar que “existe la tendencia a eliminar la polémica, anular el debate y quitarle entidad a cualquier pensamiento o análisis que proponga alguna idea de cambio de la realidad”.

   Es esa comunidad de intereses entre el empresario y el gobernador la que explica el despido de Mamaní, “una periodista que cualquier medio de comunicación querría tener en su equipo”.

   Los lectores de El Tribuno Jujuy, prosigue, “sabrán que nuestra colega ha incluido en su trabajo cotidiano temas relacionados con los derechos humanos y sociales, como por ejemplo los juicios por delitos de lesa humanidad, las reivindicaciones de los pueblos originarios, los reclamos sindicales y las problemáticas de género, niñez y adolescencia, entre muchos otros”.

   Las noticias en torno de esos temas son los que el poder local intenta acallar, “reduciendo así las ventanas a través de las cuales la ciudadanía pueda mirar la realidad y reflexionar sobre ella”.

   La agrupación de periodistas jujeños reivindica “nuestro derecho a dar a conocer los hechos que incomodan a gobiernos, empresarios y organizaciones, cuando se trata de cuestiones de interés público”.

   En consecuencia, “expresamos nuestra solidaridad con Mariana Mamaní, reivindicamos su trabajo y repudiamos las acciones persecutorias y las presiones de las que ha sido objeto, que no se subsanan con dinero”.

   Comunicadores de la Argentina (COMUNA) hace propia esta denuncia y el repudio al empresario periodístico, y agrega que este tipo de persecución política se corresponde con la ilegalidad continuada en la que incurre el régimen de Morales para perseguir a sus adversarios, cuya expresión más notable es la privación de la libertad a la que es sometida la dirigente social Milagro Sala, instituida mediante la manipulación grosera del Poder Judicial.