Universidades: el ahogo es presupuestario y mediático

 

Estudiantes de la Universidad Nacional de Moreno, en el oeste del Gran Buenos Aires, denuncian que la asfixia presupuestaria con la que el gobierno ataca a las universidades públicas tiene el encubrimiento del sistema de medios que responde a sus intereses, que le quita visibilidad al conflicto que causan las políticas oficiales.

   La agrupación Ideas, que reúne a estudiantes de Comunicación Social de esa casa de estudios, advierte en un pronunciamiento que en este conflicto el gobierno y los medios hegemónicos aplican un lenguaje que “reemplaza conceptos por aforismos, argumentos por adjetivación e ideas por estigmatización”.

   Los docentes de las universidades nacionales estuvieron en huelga hasta el viernes 24 a raíz de la caída del salario real, por la insuficiencia de las propuestas de ajuste, muy lejanas a la marcha de inflación. A esto se agregan retrasos prolongados en el pago de partidas no salariales a las que el gobierno está obligado, lo que va poniendo a las universidades al borde de la parálisis.

   La huelga, acompañada por manifestaciones en varios puntos del país, cuenta con el apoyo de gran cantidad de agrupaciones estudiantiles, con excepción de las que se identifican con el gobierno macrista, como Franja Morada.

   El pronunciamiento de Ideas UNM, que ante la censura y la manipulación de gran parte del sistema mediático propone difundir el conflicto con un despliegue intenso de las propias comunidades educativas, es el siguiente:

   Nuestras universidades públicas están sufriendo un intento de ahogo presupuestario y salarial que no es visible en su gravedad, por la concentración mediática y la dispersión social. Pero la experiencia vivida por todos los que transitamos por ellas no puede borrarse.

   La escritura, quizás, sea un modo de reconfigurar las estrategias de organización de un tiempo histórico lleno de resistencias que supimos inventar, donde los modos de vivir se caracterizan por tomar partido en cada momento y cada situación.

   El lenguaje político-comunicacional del gobierno y de los medios hegemónicos pretenden circunscribirnos, atarnos a una lógica salarial-docente que reemplaza conceptos por aforismos, argumentos por adjetivación e ideas por estigmatización.

   El advenimiento de la educación pública en el conurbano bonaerense generó espacios de conocimiento, sentidos de pertenencia, lugares de socialización y de conciencia que se tradujeron en las primeras generaciones estudiantiles, donde nuestras trayectorias dejaron de depender de forma exclusiva de nuestras clases sociales o del nivel educativo de nuestras familias. En definitiva, representan la incipiente construcción de un lazo social sólido que las distintas comunidades sociales no dejarán que se rompa.

   ¿Cómo accionar esta actividad, estas formas de intervención y esta resistencia ocultada? ¿Qué herramientas podrán darle visibilidad a los peligros que afrontan las universidades?  ¿De qué manera marcar la cuestión educativa en la agenda mediática y social? Se tendrán que ampliar las fronteras, observar las estrategias desplegadas en las calles, en los medios y en las redes por los movimientos de mujeres, y a partir de allí, generar nuevas síntesis y aprendizajes de resistencia.

   Los lazos sociales construidos y por construirse son fundamentales en este tiempo de resistencia y construcción de la defensa y continuidad de las universidades. Extender las fronteras es llevar las clases públicas y las acciones pensadas en cada comunidad hacia las calles, a los medios alternativos, a los transportes públicos, a las paredes de los barrios, a los ojos de quienes todavía no ven lo que sucede en el presente. Hacer que se vuelva perceptible la presencia de estas universidades en territorios que a lo largo de nuestra historia las castas dominantes reservaron únicamente para el sometimiento y la exclusión. Que las vean aquellos que todavía no saben que están amenazadas.

   Ante el ocultamiento y la censura que recae sobre este conflicto, proponemos que en cada barrio, en cada localidad y ciudad, preguntemos y nos preguntemos por qué el poder, en su concepción más extendida, busca restaurar un modelo de país en el que los pobres no acceden a las universidades, como lo dijo la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal.

   El modelo que excluye la posibilidad de que cientos de miles de jóvenes ingresen a universidades públicas cercanas y accesibles es el mismo que quiere desconocer sus responsabilidades y ubicar como meros accidentes las escuelas que explotan, las escuelas sin calefacción ni agua, las que ponen en peligro a nuestras pibas y pibes, a nuestros maestros y maestras.

   Es el mismo modelo que viola la ley de la paritaria nacional docente, que lanza campañas contra los dirigentes gremiales por ser fieles a sus bases, que manda sus fuerzas de seguridad a golpearlos frente al Congreso.

   Mantener vivo este debate, formular estas preguntas y generar consenso para las respuestas que exigen, es lo que dará vida a la resistencia que busca la conquista de la dignidad para millones de argentinos y argentinas.