Operetas

Oficialistas sin pudor

El sostenido y grotesco esfuerzo editorial de los medios oficialistas por dinamitar la aproximación entre el kirchnerismo y Massa corrió el límite de la degradación periodística argentina. Clarín toma una expresión -que admite no verificada- de una única persona para propalar en tapa la leyenda “voto a la chorra”. La Nación retrocede en el tiempo: civilización (macrismo) o barbarie (peronismo K).

Con cartas ocultas

Con cartas ocultas

El macrismo parece asumir abiertamente el riesgo de derrota electoral, incluso en primera vuelta. Columnistas de Clarín y La Nación describen esta percepción gubernamental con tonos algo trágicos, atenuados apenas por esperanzas cuyo fundamento es puesto en duda. Lo que nadie dice es qué hará el poder para impedir la derrota, aunque asoman indicios: más procesamientos y más escuchas.

Mau y Mariu buscan amigos

Mau y Mariu buscan amigos

La muy abierta perspectiva de derrota electoral del macrismo mantiene activas en el oficialismo y aliados varias operaciones simultáneas. Los columnistas de Clarín y La Nación se pliegan a los bandos en pugna: unos quieren apuntalar el proyecto reelecionista de Macri, otros quieren que la discusión siga abierta y depositan esperanzas en ayudas de Pichetto, Urtubey, Schiaretti y Massa, en clave “anti-K”.

Exterminadores frustrados

Exterminadores frustrados

La definición de la fórmula del kirchnerismo golpeó duramente a los columnistas del poder. Sin duda necesitarán tiempo para reacomodarse, y lo harán, pero en principio reaccionaron con una gama de matices diferenciados: de un discurso extremo, que define a Alberto Fernández como títere de Ella y poner en duda que la fórmula en verdad se inscriba, hasta llamarlo amablemente “moderado”. En Clarín, tres notas le advierten a Macri que debe apartarse.

Sinceramente furiosos

Sinceramente furiosos

La presentación del libro “Sinceramente”, su éxito editorial, el discurso de Cristina Fernández de Kirchner, la platea y la movilización, son respondidas con un ametrallamiento furioso de los medios que sostienen al macrismo. Los columnistas principales, los de segunda y tercera línea: todos siguen un guión de descalificación y desprecio implacable, repetido en cuatro días, sin descanso.

Trump, jefe de campaña

Trump, jefe de campaña

El permiso al Banco Central para financiar la timba con dólares de la deuda se la debe Macri a Donald Trump: el monstruo dio la orden al FMI, que ni siquiera se reunió para discutir la medida. Esta anomalía evidencia que la campaña electoral en Argentina es asunto de la geopolítica internacional, como confiesan algunos columnistas del oficialismo. Por lo demás, los soldados se esmeran con el nuevo juguete, el “acuerdo de gobernabilidad”.

Es Macri, es lo que hay

Es Macri, es lo que hay

Los columnistas oficialistas se reagruparon el domingo 28 de abril detrás del plan reeleccionista de Macri: después de decir que el presidente está en el abismo y que tiene a lo sumo dos meses de plazo para revertir la crisis, ahora se oponen al Plan V, diciendo que no serviría para nada, y atacan a los empresarios disconformes con el presidente.

Semana non sancta

Semana non sancta

 Los columnistas del oficialismo se quedaron sin libreto para sostener a Macri: no creen que las medidas económicas le vayan a dar recuperación para evitar la derrota. Pero no reabren la posibilidad del plan “B”, que es el plan “V”, Vidal: solo Infobae se lanzó abiertamente este domingo 21.4 a plantear la posibilidad. Morales Solá descubre infinidad de virtudes en Lavagna.

Los aterrados aterrorizan

Los aterrados aterrorizan

Los anuncios que se apresta a hacer Macri generan una muy flaca ilusión de los columnistas del oficialismo en revertir la perspectiva de desastre electoral en octubre. Hablan de Vidal “aterrada” y reconocen que la ex presidenta crece. Asoma el discurso del terror por un triunfo de Ella y Venezuela como fantasma. Esperanzas en ayudas del FMI y del FBI. Y avisito de la mafia de Comodoro Pus a Kicillof.

Los malditos votantes

Los malditos votantes

La ex presidenta Fernández de Kirchner crece en las encuestas, dice una nota de La Nación el domingo 7 de abril. La línea editorial de ese diario y de Clarín se cierra en una batalla electoral en la que solo estén “Ella” y Macri: en su relato esto equivale al choque entre el país fracasado y un “cambio estructural” difícil, sí, pero necesario. Reproches a jueces “en modo electoral” y regreso del fantasma de un oscuro pacto de impunidad.